domingo, 11 de agosto de 2013

Edipo políglota


Lo bueno de tener buenas relaciones personales con un librero que sabe su oficio reside en que conoce los gustos del amigo-cliente-lector al punto de saber qué nueva adquisición será de su gusto. Tal me sucedió hace una semana cuando Jesús, el de la librería de los jesuitas, me envió un mensaje: "por cierto, llegó un libro que lleva tu nombre; ya lo vas a ver cuando tengas chance de pasar".

Sin prisa, pero sin pausa, pasé el viernes y allí me estaba esperando un libro que me enamoró a primera vista. Se trata de Edipo (La Oficina, Madrid, 2012), que contiene el drama de Sófocles (en griego), la versión de Friedrich Hölderlin (en alemán) y la traducción de ambos al castellano, a lo que se agrega un DVD de la película Edipo Re de Pier Paolo Pasolini, prologado por Arturo Leyte Coello. Además está exquisitamente diagramado, lo que le confiere una presentación de primera. Es, pues, un libro de colección.

De la contraportada:
Desde el mito antiguo, la tragedia griega y la teoría clínica, Edipo nos acompaña como una sombra de la que no pudiéramos librarnos. Nuestra cultura reitera regularmente su interpretación, nunca concluida. En la tragedia de Sófoles, Edipo no era sólo el héroe en lucha contra el destino, sino la figura en la que se cruzaban y entraban en conflicto los antiguos y nuevos dioses, el poder de la naturaleza y el saber humano, los propios dioses y los hombres. Pero Edipo no cuenta una historia. Solo señala un rasgo estructural de la relación entre el hombre y el ser: el fracaso.
Hölderlin se revelará como el mejor lector de Sófocles, y en su extraña traducción de la tragedia, en la encrucijada de 1800, irá más allá del texto griego: la catástrofe humana. Hölderlin presentará con toda la expresividad moderna lo que en Sófocles eran primerizas señales: la imposibilidad de las palabras para ser sagradas, el propio fracaso de lo divino o la ruina de la conciencia. esta versión ya no toma a Edipo solo como un rey, sino como la misma figura de lo humano.
Finalmente, después de la utopía moderna, Pasolini reinstaurará artística y políticamente el mito, que se cuenta como historia cronológica y onírica que funde dos épocas distintas: la antigua Grecia y la Italia contemporánea. definitivamente los dioses ya no están y el saber humano está obligado a pasar por la violencia para oponerse al poder. El final de la historia culmina igualmente en fracaso. Quizás Pasolini nos revela que nunca terminaremos de leer Edipo.
Con el manoseo y la banalización de la mitología clásica, fuera de los círculos académicos y los lectores verdaderamente interesados en ella, se ha perdido mucho de su contenido. Ahora se presenta a mitos, dioses y héroes como fantasías dignas sólo de tiras cómicas, películas de dudoso gusto o, a lo sumo, en versiones mutiladas para el uso de niños y adolescentes. Por eso prefiero este tipo de obras que rescata el verdadero sentido del mito. Pronto subiré a esta bitácora alguna bibliografía sobre el tema, que no será exhaustiva, sino que explorará lo que tengo en la biblioteca.

Edipo y la Esfinge, por Francois Xavier Fabre (1766-1837)

Nadie escapa a su destino. En el cuadro de F. X Fabre vemos la escena de Edipo contestando el acertijo de la Esfinge. Recién había asesinado a su padre biológico, Layo, quien casi lo atropella en el camino. Layo, rey de Tebas se dirigía al oráculo para que le indicase cómo liberarse de la monstruo, hija de Tifón y Equidna, según algunos, o del perro Orto y Quimera según otros, que había volado a Tebas desde la lejana Etiopía. Nos dice Robert Graves en The Greek Myths (Penguin Books, Londres, 1992):
Ella era fácilmente reconocible por su cabeza de mujer, cuerpo de león, cola de serpiente y alas de águila. Hera había enviado recientemente la Esfinge para castigar a Tebas por el rapto de Crisipo de Pisa por el rey Layo, y colocándola en el Monte Ficio, cerca de la ciudad, ella preguntaba a cada viajero tebano un acertijo que le había sido enseñado por las musas: "¿Qué ser, con una sola voz, tiene a veces dos patas, a veces tres, a veces cuatro y es más débil cuando tiene más?" A aquellos que no pudiesen resolver el acertijo, ella se le iba a la garganta y lo devoraba al punto, entre los desafortunados estaba Hemón, sobrino de Yocasta, a quien la Esfinge hizo haimon, o sangriento.
Edipo responde correctamente y va a completar su destino. En Tebas casará con su madre biológica, tendrá hijos que serán sus hermanos, causará desgracias a su ciudad natal y la muerte de Yocasta, su progenitora. Se cegará con el broche de la madre suicida y mendigará por los caminos de Grecia, como se lo profetizó Tiresias. Más le hubiera valido permanecer en Corinto, con sus padres adoptivos por quienes sentía sincero amor filial.

2 comentarios:

  1. Buenas !!! Respescto al libro que te estas leyendo ¨introduccion a la mitología, de Carlos García Gual ¨estoy pensando en adquirirlo , ya que la persona a la que tengo pensado regalárselo sabe algo sobre mitología y el tema le llama mucho . Busco algo que sea completo y riguroso , pero ameno y con documentos para ilustrar el texto o ampliarlo al mismo tiempo , ya que me suelo encontrar con el frecuente problema de que los libros solo son reediciones de autores algo densos (y no suelen tener ni una sola ilustración) o bien , dan por sentado que tienes conocimientos de griego clásico o de el significado de ciertos tecnicismos. Quiero gastarme el dinero en algo que se lea, que marque y no se quede en las estanterías...
    Un saludo!!

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    1. Otro muy bueno, bien ilustrado, es el de Robin Hard: El gran libro de la mitología griega. También recomendaría uno que ya es un clásico: Mitos griegos, de Robert Graves (pero no he visto la versión castellana con ilustraciones). En unos días pondré un artículo con bibliografía sobre el tema, desde Higinio hasta hasta Robin Hard. Desde muchacho aprendí a leer libros sin ilustraciones a menos que éstas sean indispensables.

      Suerte con tu compra.

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