jueves, 3 de mayo de 2012

Nuestra Señora de Coromoto III

Hermano Nectario María
1888- 1986
En mi artículo anterior sobre la Virgen de Coromoto mencioné al Hermano Nectario María, de las Escuelas Cristianas, a quien se debe la recuperación del culto a Nuestra Señora de Coromoto y su designación como Celestial Patrona de Venezuela. Para completar la información que por todos lados surgía contradictoria e incompleta, fui ayer a la Librería San Pablo en el centro de Caracas (Ferrenquín a Cruz de Candelaria) a comprar la "obrita" de HNM: La maravillosa historia de nuestra Señora de Coromoto (Editorial San Pablo, Caracas, 2011). Para mi sorpresa, el libro tiene casi 500 páginas y es un tesoro de información no sólo sobre la Aparición coromotana, sino sobre la población de la región de que baña el río Portuguesa. Originalmente fue una obra corta de pocas páginas que, a medida de que HNM profundizaba en sus investigaciones, fue creciendo hasta tener 30 capítulos.

Leer la biografía de este religioso nos hace sentir que estamos ante un verdadero Indiana Jones de sotana. De sus casi 99 años de vida dedicó 75 a su amada Venezuela, principalmente como docente fundador del Colegio La Salle de Barquisimeto y también como investigador, paleontólogo, historiador y fundador del primer equipo de base ball en el estado Lara. En otra oportunidad nos dedicaremos a este personaje hacia quien los venezolanos tenemos una deuda perenne. Nos limitaremos hoy a hacer un esbozo de su obra en pro del culto a la Virgen de Coromoto.

Portada de la edición 2011
de la Maravillosa Historia
Las investigaciones de HNM sobre la Aparición de Coromoto comenzaron en 1915, sin desatender sus labores docentes. Entonces comenzó a recopilar material aquí y allá y a procesarlo en su inquieto cerebro. Cierto día, conversando con el padre Rafael María Oráa, le explicó su proyecto y le preguntó: Padre ¿Tiene usted, alguna información referente a la Virgen en Venezuela? El P. Oráa se mostró interesado y le indicó que en Guanare se veneraba a la Virgen de Coromoto y un tiempo después, en 1918 le regala una imagen y alguna información. A través de la lectura del material pudo comprobar que era una aparición real. Y nos dice Nectario: Nos propusimos a investigar sobre este asunto con el fin de ver si era cierta esta aparición y si existían datos que comprobaran su autenticidad... Se dedicó a luchar con el polvo, las polillas y la desidia hasta que logró su objetivo. Allí surgió su obra La Maravillosa historia publicada por primera vez en 1922 en la revista Excelsior y luego ampliada en diversas oportunidades con mayor información.

A principio del siglo XX la veneración a la Virgen de Coromoto, que durante el período colonial era casi multitudinario, decayó hasta casi desaparecer. Atribuyo esta decadencia a diversos factores como pueden ser la guerra de independencia que dejó al país en ruinas con un tercio de la población desaparecida, las guerras civiles, la persecución religiosa emprendida por Guzmán Blanco y las enfermedades que casi acaban con Venezuela.  Es conocido que El Libertador Simón Bolívar, durante la campaña que precedió a la Batalla de Carabobo (junio de 1821), se detuvo en Guanare y se arrodilló ante la Virgen de Coromoto, que estaba en la iglesia parroquial del pueblo (hoy S. I.  Catedral) para pedirle el triunfo de las armas independentistas.... y se lo concedió el 24 de junio con una victoria aplastante.

Voy a presentar a dos testigos de la época para que nos den una idea. El primero de ellos José de Oviedo y Baños, primer historiador de Venezuela, quien a principios del siglo XVIII publicó en Madrid su Historia de la conquista y población  de la Provincia de Venezuela. Allí nos dice:

Catedral de Guanare donde permaneció la reliquia
desde el siglo XVII hasta el siglo XX
Considerando que entre las ciudades de El Tocuyo y Barquisimeto, hacia el sur, había mucha distancia sin poblar dio orden (el gobernador Diego de Osorio) a Juan Fernández de León para que entrase en los Llanos por lo que el año (15)93 pobló la de Espíritu Santo (del Valle de San Juan de Guanaguanare) a orillas del río Guanare. Su clima es sano aunque en extremo cálido. Abunda en ganado vacuno por la conveniencia que ofrecen para criarlo los dilatados llanos y sabanas.Su población es poca pero feliz, pues goza de la fortuna de tener en su iglesia la milagrosísima imagen de Nuestra Señora de Coromoto, portento de maravillas y prodigio de milagros a cuya piedad ocurren en devotas romerías de todas las provincias circunvecinas.

El otro testigo es un europeo. Francois-Raymond Depons (Francisco Depons para los venezolanos), agente político del gobierno francés en Venezuela hacia 1800, quien luego publica en francés su Viaje a la Parte Oriental de Tierra Firme en la América Meridional. De mi copia (Fundación de Promoción Cultural de Venezuela, Caracas, 1983) tomo el artículo referente a Guanare que es bastante amplio:

... La población de Guanare es de doce mil trescientas personas. Sus calles, rectas y anchas, se forman entre casas cuya construcción, si no suntuosa, al menos es pasable. Hay un hospital, dotado de una renta bastante escasa; pero la iglesia parroquial es grande, bella y ricamente ornamentada. Una buena parte de su esplendor se debe a que allí se venera la imagen de Nuestra Señora de Coromoto, cuyas virtudes y milagros me obligan a dar detalles sobre su aparición y sobre la inmensa multitud que atraída por su devoción viene de las Provincias vecinas a Guanare.
Sólo la tradición local había conservado memoria de las circunstancias relativas a la aparición de Nuestra Señora de Coromoto, hasta el 3 de febrero de 1746, fecha en que hallándose en Guanare en calidad de visitador, el Doctor Don Carlos Herrera, cura rector de la Catedral de Caracas, abrió una indagación pública, con el propósito de dejar asentados positiva e indicutiblemente los hechos, de modo que la tradición no olvidara algunos o alterara su memoria. He aquí el resultado:
Moderno vitral del Santuario de la Coromoto
cerca deGuanare
Un día del año 1651, un terrateniente de la región, llamado Juan Sánchez, iba de la Villa del Espíritu Santo al Tocuyo, por un camino que atraviesa áridas sabanas. Un Cacique lo detuvo para decirle que una mujer muy hermosa se le había aparecido en cierta quebrada y le había ordenado que fuera, en compañía de los suyos, a buscar a los blancos para que éstos les echaran agua en la cabeza, como único medio de abrirse camino del cielo. Sánchez, que iba de prisa, aplazó para su retorno, que fue a los ocho días, el examen de ésto. El Cacique lo esperó puntualmente en el mismo sitio el día indicado, tan convencido como al principio de lo que la mujer le había dicho.Se les avisó a los Alcaldes que toda la nación del Cacique iría a la iglesia a recibir las aguas del bautismo, lo cual se ejecutó puntualmente, y, en menos de una hora más de setecientas personas entraron en el camino de la salvación eterna (HNM considera que 700 personas es una exageración y que no pasarían de 100 los bautizados).
Después de aquel acto solemne, todos los niños hijos de los Indios bautizados veían a la mujer en la quebrada donde había aparecido por primera vez. Como iban a buscar agua, y permaneciendo más tiempo del necesario, sus padres los reprendían y azotaban a menudo.La misma falta y el mismo castigo se repetían diariamente, hasta que al fin los niños confesaron que una mujer se les aparecía, en tan hermosa apariencia, que no podían cansarse de admirarla.
Las personas mayores no lograban ver nada, pero por lo que decían los niños se les atribuyeron virtudes milagrosas a las aguas de la quebrada. Su fama creció de punto en 1699, cuando, habiendo mandado el Obispo Diego de Baños (y Sotomayor), un poco de esa agua a Madrid, se supo que al cabo de diez meses, había llegado tan fresca como si se acabara de coger en la quebrada. Por aquellos tiempos, el Gobernador Nicolás Eugenio de Ponte, envió a las Canarias otro poco de agua para su mujer, y también, cuando la recibieron, la hallaron igualmente fresca.
Santuario Nacional de Nuestra Señora de Coromoto
Sitio de la Aparición, cerca de Guanare
Muchos, por sus necesidades, van a bañarse a la quebrada, llevando luces encendidas. El agua se envía a todos los pueblos. Hasta las mismas piedras se consideran como reliquias y hay quien las lleva colgadas al cuello. Sin embargo, lo extraño está en que, en medio de esta fe general de tales milagros, el único que persistió empedernido en su incredulidad fue el mismo Cacique que contó aquellos hechos a Juan Sánchez.
El 8 de septiembre de 1652, dice la investigación llevada a cabo por el Dr.Herrera, se trató de obligar al Cacique a asistir a los oficios divinos. Él se negó a ello, y se retiró a su morada, distante dos leguas de allí. Apenas había llegado, se le apareció la Virgen, con tanto esplendor, que en medio de la noche daba tanta luz como el sol a mediodía. El Cacique al verla le dijo: "-¡Oh, Señora! Hasta cuándo me has de perseguir. Bien puedes volverte; no te he de obedecer. Por ti estoy pasando trabajos. Quiero regresar a mis bosques, ahora que me arrepiento de haberlos abandonado". La mujer del indio le dijo a su marido: "- No insultes a la Señora; no tengas tan  mal corazón". El Indio entonces echó mano a sus flechas, tratando de herir a la Virgen, pero ésta se le aproximó tanto, que no pudo ejecutar sus designios. Él quiso echársele encima, pero ella entonces desapareció, y de nuevo reinó la oscuridad. Al mismo tiempo, el Cacique sintió algo entre sus manos, hizo luz y vio una imagen de la Virgen; la escondió entre la paja del techo de la choza y salió al bosque, donde murió, mordido de serpiente (Esto sucedió en 9 de septiembre. Lo que no nos cuenta Depons es que el cacique fue bautizado por un barinés que iba de paso, a solicitud del indio).
Presbiterio del Santuario Nacional coromotano
Un niño de doce años encontró la pequeña imagen y la colgó de su escapulario. Pero cuando se supo la cosa, vinieron a buscar la imagen con toda la solemnidad del caso (la historia del sobrino del cacique y el encomendero Sánchez no es exactamente como lo indica Depons: el niño corre a avisar a Sánchez, quien se apresura a ver el portento. Sánchez decomisa la imagen y la lleva su casa donde le prende una vela que permanece encendida por varios días sin desgastarse. El cura párroco es renuente a creer la historia, hasta que al fin lo convencen. Lo más probable es que Depons no tuviera en sus manos el informe del Dr. Herrera). La transportaron a la iglesia, la cual muy pronto se transformó en un templo digno de la reliquia. A ella acuden de continuo los fieles a tributarle homenajes con profunda veneración. Sólo le ha faltado a la Virgen de Coromoto, para igual a Nuestra Señora de Loreto, los tesoros de la Virgen italiana, pues al par de ella, se la considera todopoderosa (Destacado mío).

Si deseas conocer sobre el romancero de la Virgen de Coromoto el Blog Vivencias del Abuelo es verdaderamente rico. Invito a visitarlo.

Volveremos a tomar el tema de la Aparición de Coromoto cuando conversemos sobre Tucupido, la Atenas de los Llanos.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Una taza de café

Don Andrés Bello en su estudio
en Santiago de Chile.
En esa misma mesa se habrá tomado su taza de café.
Inusitada alegría se reflejaba aquella noche en el rostro de Don Andrés Bello. Una onda de calor, tibia y fragante como en los días de su lejana juventud, aceleraba los latidos de su corazón, y por su frente, de ordinario pálida, sombreada por el dolor, pasaba una luz acariciadora. Hasta sus piernas rígidas, clavadas por el mal en muelle poltrona, parecían librarse de ataduras y dolencias.

Había recibido, junto con una carta de Antonio Leocadio Guzmán fechada en Lima, en la que éste le pedía su opinión sobre el Congreso Americano y la unión de los pueblos libertados por Simón Bolívar[i], varias muestras de café de Venezuela. Conmovedora ternura lo invadía al contacto del fino grano, en cuya entraña se escondía el aroma del valle risueño que un día de 1810 recibió, sin que él lo sospechara siquiera, desde las alturas de Campo Alegre, la última caricia de sus ojos[ii]. Y la emoción se tornó en impaciencia cuando entre los rótulos de las talegas vio escrito el nombre de El Helechal, hacienda que en tiempos felices fuera suya y de sus hermanos. Con gesto nervioso, al que acompañaba apenas su voz gastada, ordenó le prepararan una taza de aquel café, que tenía virtudes mágicas para su imaginación adormecida.

Cuando la criada entró a su despacho con la humeante bebida, el jurista eminente, árbitro de naciones, cuyos ademanes reposados revelaban la nobleza y la paz de espíritu, se hallaba sentado a su mesa de trabajo, de espaldas a su pesado armario en el que los libros se apretaban en hileras, y se preparaba a contestar las preguntas que le hacía su sagaz compatriota.

Café colado en mi casa
Colocada la cafetera y sus adminículos en la maciza mesa de roble, hizo el anciano un gesto a la criada, quien partió de puntillas, y solo, muy quedamente, como quien cierra las cortinas a un niño que duerme, vertió en la taza la aromosa tinta, y bebió, bebió, con leticia, trago a trago, hasta tocar los inciertos lindes del sueño, el breve minuto en que toda materialidad desaparece y el alma se desprende del cuerpo dejándonos sumidos en éxtasis inefable...

Soñaba el poeta con la querida malqueriente, con la Patria[iii]. Se veía joven, fuerte, pasear con sus  hermanos por los sombreados corredores y el ancho patio de El Helechal, en la fila de Mariches[iv]. A lo lejos, como una garza oscura en actitud de tender el vuelo, estaba Caracas, la ciudad de sus amores. ¡Caracas! Rojeaban sus techos a la luz del sol, entre bucares florecidos y verdinegros saucedales[v].

Tomaba luego el descenso por la cuesta amarillenta; vadeaba arroyos; saltaba por entre palizadas que festoneaban los cundeamores; dejaba atrás a Petare[vi], atalayado en viva roca, y aparecían los campos de Chacao[vii], fausto de la Colonia.

Allí, allí, y su índice señalaba la casona señorial[viii], de arquería tallada en berroqueña. Dábase una fiesta de arte, animada por la grave cortesanía de Martín Tovar[ix] y por la suavidad de gestos y palabras de Rosa Galindo, su mujer. Por el jardín a la francesa discurrían las parejas de enamorados, en tanto que la orquesta, dirigida por el maestro Juan Manuel Olivares, deshojaba lentamente las armonías de un paso de pavana. Primores de ejecución, engolada solemnidad de los caballeros, cuyas cabalgaduras les esperaban piafando, languidez de las bellezas morenas que encantaron al Conde de Ségur[x]. Callada la orquesta, Paula Sojo de Ustáriz[xi], negros los ojos, los cabellos cortos y rizados, tocaba al clavecino un minueto de Rameau, imprimiéndole un aire de criolla melancolía.[xii]

Manuel Cabré
El Ávila desde la Hacienda Blandín
Comenzaba la tarde a dorar las cimas del Ávila con oros de antañona casulla, olorosa a ranciedad y a verbena[xiii]. Con un grupo de caballeros, entre los cuales José Félix Ribas[xiv] descuella por su arrogancia varonil y Tomás Montilla[xv] por su alegría comunicativa, va Andrés Bello de vuelta a la ciudad. La charla es animada, nobles los propósitos, altivos y apasionados los conceptos.

Apenas si se fijan en el torreón de la hacienda de los Ibarra[xvi], empenachado de humo denso, y en la fila de chaguaramos, que agitan sus cimeras, como airones de solariega hidalguía.

Entre las nieblas del crepúsculo se arrebuja el palacio de los Capitanes Generales[xvii], en cuyo seno lleva Vasconcellos una vida de lujo y de placeres[xviii].

Vasconcellos ilustre, en cuyas manos
El gran monarca del imperio ibero
Las peligrosas riendas deposita
De una parte preciosa de sus pueblos…

Bello recita sus versos en elogio del gobernante que le brinda protección y afecto. Ribas habla de la partida de tresillo[xix] que va a jugar esa misma noche en la Sala Capitular; Montilla hace un chiste de buen gusto…

De pronto, se insinúa en una curva del camino,

La verde y apacible
Ribera del Anauco[xx].

Filis y Cloris, pero no en el Anauco.
Bucólico paisaje digno de Teócrito se desarrolla ante sus ojos humedecidos por las lágrimas. ¡Cuántos recuerdos evocados en un instante por el correr de esas aguas cristalinas! Sus primeros versos, sus primeros amores. Filis y Cloris trepan con ligereza por la montaña, se pierden, reaparecen, tornan a perderse hasta que sólo se mira sobre el cielo, el parpadeo de dos estrellas gemelas. No hay sendero, ni boscaje, ni piedra en esos fértiles parajes, desconocidos para el poeta. Sus cafetales le han visto errar, pensativa la frente, invocando a la Musa campesina para pedirle un ramo de flores con que cubrir la losa de su sepulcro.

Las finas bestias, echadas al trote por sus jinetes, levantan el polvo de la ciudad, y las caladas celosías se abren con cautela al paso de la cabalgata.

En Candelaria[xxi] suena el Angelus y súbito un coro de esquilones y campanas, partido de todos los puntos del horizonte, se concierta en un místico arrobamiento. Del fondo de un patio embalsamado por un jazminero de las Indias, se escapan, untadas con la miel de la femenina devoción las divinas palabras: El Ángel del Señor anunció a María…

Samán de la Trinidad hacia 1920
Hasta la Plaza Mayor[xxii], presos en el hechizo de la hora, no cambian los paseantes una sola frase. Al pie de la Torre[xxiii], frente a los portales descalabrados, se despiden con efusión. Pensando en la cena aderezada por su madre, que gustará al lado de sus buenas hermanas, una de las cuales, María de los Santos, los ha dejado hace poco por la paz de las Monjas Carmelitas[xxiv], y de los hermanos que hablan de empresas agrícolas, de la bondad de las cosechas y del próximo arribo a La Guaira de una corbeta que zarpará inmediatamente para La Coruña, con café y cacao de sus fundos. Andrés Bello endereza su caballo hacia el norte, pero antes de desmontarse en su casa de las Mercedes[xxv], galopa hasta el templo de la Trinidad propicio al esplendor de los Bolívares[xxvi], y contempla con cariño el samán plantado a orillas del Catuche[xxvii]. La vista de ese árbol le trae a la memoria la de aquel otro gigante de la selva, vestigio de otras edades, que en Güere se levanta con arrogancia, y en cuya copa sombría se enredan por las noches, como en la cabellera de una virgen aborigen, las lucecillas del Tirano Aguirre[xxviii]. Y los valles de Aragua, jardín de Venezuela, que visitó en compañía de Alejandro de Humboldt[xxix], y…

Las voces de dos discípulos amados, José Victorino Lastarria y Miguel Luis Amunátegui, despiertan al anciano con un respetuoso Buenas Noches.

Con voz húmeda de llanto les contesta el Maestro, y musita, balbuce como un niño, soñando acaso todavía, con versos dolorosos:

Naturaleza da una madre sola
Y da una sola patria...


Caracas, marzo de 1923


El texto está tomado del libro TERRA PATRUM del ensayista venezolano Luis Correa (1884-1940). Fue editado por el Ministerio de Educación, Dirección de Cultura y Bellas Artes en 1961. Me gustó el lenguaje utilizado por el autor y quise compartirlo. No sólo está bien escrito sino que contiene mucha información sobre la Caracas de la juventud de Andrés Bello que permitieron poner abundantes referencias al pie. Volveremos a Terra Patrum en otra oportunidad.


[i] Antonio Leocadio Guzmán: sagaz político liberal en la Venezuela del siglo XIX. En 1853 aceptó una misión como enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Venezuela ante los gobiernos de Perú, Bolivia, Chile y Argentina. Esto ubica el envío del café a don Andrés Bello entre 1853 y 1855, cuando Guzmán cesa en sus funciones. Para el momento Andrés Bello tendría 73 años.

[ii]  En julio de 1810, Andrés Bello parte a Londres como Secretario y traductor de la delegación que envía la Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII para nunca más volver a su amada ciudad. Campo Alegre es último recodo del antiguo camino a La Guaira desde donde se puede divisar Caracas.

[iii] Los venezolanos no supieron apreciar el talento de Bello, quien aceptó la oferta del gobierno chileno. Allí floreció y dio lo mejor de sí este patriarca de las letras americanas.

[iv] Serranía baja al extremo este del valle de Caracas.

[v] Bucares y saucedales: los bucares (Erythrina Sp.) son árboles que dan sombra al café; durante la estación seca florecen en destellos color rojo fuego. Las riberas del Guaire estaban pobladas de sauces (Salix humboldtiana).
[vi] Petare, en efecto, está construido sobre una colina rocosa. Conserva en buen estado sus casas coloniales y su iglesia dedicada al Dulce Nombre de Jesús, que debió conocer Andrés Bello.

[vii] Los primeros cafetales establecidos con fines comerciales en Venezuela se plantaron en los alrededores del pueblo de Chacao. Fueb actividad de los padres Sojo, Mohedano y Blandín (o Blandain).

[viii] De esas casas señoriales queda La Estancia, casa grande de la antigua hacienda La Floresta.

[ix] IV Conde de Tovar, uno de los fundadores de la Venezuela republicana.

[x] Luis Felipe, Conde de Ségur París 1753-1830) Visitó Venezuela en 1783.  Fue Ministro Plenipotenciario de Francia ante la corte de Catalina II de Rusia, donde conoció a Francisco de Miranda.

[xi] La familia de Marqués de Ustáriz tenía una de las mejores bibliotecas de Caracas y sus tertulias eran una demostración de cultura y refinamiento.

[xii] Este párrafo recuerda el artículo de Arístides Rojas: La primera taza de café en el Valle de Caracas; un clásico de las letras venezolanas que comentaremos en otra oportunidad.

[xiii] El Sol de los venados, o de los araguatos, cuando la luz solar viste a Caracas de oro y amatista. Las más bella de las luces.

[xiv] General José Félix Ribas, héroe de la independencia. Fue fusilado en 1814, desmembrado y su cabeza, frita en aceite y adornada con un gorro frigio fue expuesta por las autoridades realistas a la entrada de Caracas, en el camino de La Guaira.

[xv] General Tomás Montilla, otro héroe nacional, de carácter afable y distinguido. Fue uno de los que acompañó a Simón Bolívar a la hora de su muerte.Arístides Rojas decía que T. Montilla era "de espíritu epigramático, carácter alegre y sufrido que supo siempre sacar partido de las más difíciles situaciones."

[xvi] Bello y sus compañeros toman el camino desde Petare a Caracas. La ruta aún existe son las avenidas Francisco de Miranda (hasta Chacaito) Abraham Lincoln (Boulevard de Sabana Grande), la Gran Avenida-Plaza Venezuela (desde donde divisarían a la izquierda el torreón de la Hacienda Ibarra, donde hoy se erige la Ciudad Universitaria de Caracas, Patrimonio UNESCO) se sigue por la Calle Real de Quebrada Honda o Boulevard Amador Bendayán, se gira un tanto al norte y se entra por la esquina de Venus y se continúa hacia la sede de la Cruz Roja Venezolana en Sarría. Más adelante está el puente sobre el Anauco y de allí la Calle Real de Caracas (esquinas de Alcabala, Cruz de Candelaria, Ferrenquín, Manduca, Romualda, Cují, Marrón, Madrices y Torre).

[xvii]  Estaba situado en la parte alta de Sarría, calle San Lázaro. El edificio fue construido para albergar la población de leprosos que deambulaban por el centro de Caracas, pero resultó tan lujoso que lo asignaron como vivienda campestre de los Capitanes Generales.

[xviii] Don Manuel de Guevara y Vasconcelos, capitán general de Venezuela entre 1799 y 1807. Su política fue de saraos, convites, cenas y jolgorios, para tener cerca a los criollos. Aún se conservan las listas de víveres y vinos de que disponía. Un verdadero gourmet. Guevara y Vasconcelos empleó al joven Andrés Bello como su secretario.

[xix] Ribas era aficionado al juego de cartas.

[xx] El Anauco era uno de los más bellos ríos de Caracas. Hoy es una cloaca infecta, embaulada en ciertas partes.  En sus riberas ya no residen las musas, ni se ve a Cloris ni a Filis entonar el dulce caramillo o corretear por sus vegas. Hoy es refugio de hampones y criminales que azotan a la otrora elegante Urbanización San Bernardino.

[xxi] Barrio tradicional caraqueño poblado entonces por españoles y canarios. La iglesia aún subsiste con un retablo colonial.
[xxii] Hoy Plaza Bolívar.

[xxiii] Esquina de la Torre, al pie de la Catedral de Caracas.

[xxiv] El convento estaba situado en la esquina de Carmelitas, donde hoy está el anexo del Banco Central de Venezuela.

[xxv] La casa de los Bello López  quedaba frente a la Iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes. En el convento de los mercedarios, muy niño aún, tuvo los rudimentos del latín. El lugar donde estuvo la residencia paterna lo ocupa hoy un anexo del Ministerio de Educación llamado La Casa de Bello.

[xxvi]  El templo de la Trinidad es hoy el Panteón Nacional. Fue construido por un alarife que recogía limosnas para la obra. La familia Bolívar contribuyó en ella y ejerció una especie de patronazgo, al igual que sobre la Capilla de la Santísima Trinidad en la Catedral de Caracas. El terremoto de 1812 destruyó el templo del que sólo quedó un arco con el escudo de España. Fue reconstruido en estilo neogótico que conservó hasta 1930, cuando se le hicieron reformas estilo Spanish Revival.

[xxvii] El Catuche era otro de los ríos de Caracas. En el siglo XVIII era sitio de paseos campestres. Hoy es una cloaca repleta de delincuentes. El samán aún existe, medio escondido entre el edificio de la Biblioteca Nacional y un viaducto. Ese árbol es hijo del ya extinto samán de Güere, alabado por Humboldt..

[xxviii] Se decía que el fantasma o espanto de Lope de Aguirre aparecía en el Samán de Güere. El Tirano Aguirre jamás pasó por Aragua.

[xxix]  Bello también acompañó a Humboldt en la escalada al Ávila, pero se quedó en Chacaíto.

martes, 1 de mayo de 2012

GRIOT, cerdo frito a la haitiana


Billete de 2 gourdes
Por razones de trabajo viví casi 4 años en Puerto Príncipe, Haití. Desde un principio me di cuenta que los billetes tenían una cualidad que los hacía transparentes y grasientos. Para proteger la billetera y los bolsillos consideré oportuno ponerlos dentro de sobres o bolsas de papel, donde destilaban grasa como si fueran empanadas. Me acostumbré a llevar en la billetera los de alta denominación, el sobre con los transparentes y una bolsa con monedas que permitían a mi chofer mostrar su munificencia en la Rue des Miracles, frente a mendigos, pedigüeños, leprosos, tiñosos, faquires y otros personajes dignos de una Corte de Milagros. Michel Conserve, ese era su nombre, les tiraba monedas, los llamaba ladrones y les gritaba que no tocaran la camioneta. Michel y su familia murieron durante el terremoto.


Escena de mercado haitiano
Croix des Bossales

Después averigüé que tal condición se debía al consumo de cochino frito o “Griot” en los mercados públicos. Demás está decir que nunca probé los que hacían las marchantas en el mercado pues corría el riesgo de morir. Donde sí los comí, y me gustaron, fue en restaurantes y casas de familia. Valga esto también para recordar la tragedia y ruina de los campesinos haitianos cuando el gobierno de Baby Doc decidió la eliminación del cerdo negro criollo (cochon morne) y su remplazo por el cerdo blanco importado (cochon grimel), alegando cuestiones sanitarias y de productividad. Seguro que era algún negocito de la familia en el poder. Desapareció la antigua raza criolla y lo más probable es que el griot ya no sepa como antaño.

Los haitianos no se han puesto de acuerdo sobre la ortografía de la palabra ni muchas otras de la expresión local, por cuanto hay tres formas de escribir en lengua haitiana o creole; unos lo escriben grillots (la gente más culta y conservadora, basándose en el origen latino del idioma) y otros griots (los predicadores protestantes por un lado, que usan biblias traducidas en Estados Unidos, y los antropólogos y el gobierno por otro).


Mucho plátano para hacer banann-pezé
Anpil banann!
Para compartir este plato busqué en internet para refrescar mis recuerdos y encontré una receta que permite prepararlos en un apartamento sin que éste se llene de humo grasiento.


El griot tradicional se fríe en una paila sobre carbón de leña con la manteca que sueltan los trozos de cerdo. El acompañamiento de plátanos verdes y las batatas se fríen en esa grasa. Rosette Perret, mi empleada doméstica, que era una gran cocinera, los preparaba deliciosos.




GRIOTS
 
Griots con tostones, batata frita y aguacate
Lo acompañan la salsa del cerdo y un plato de Sauce Ti-Malice
Ingredientes:

  • 750 gr. de carne de cerdo, no demasiado magra, cortada en cubos como para guisar
  • 2 dientes de ajo, picadito
  • 1 cebolla grande picadita
  • 2 o 3 ajíes picantes picaditos (al gusto)
  • 1 cucharadita de tomillo
  • Sal y pimienta al gusto
  • Jugo de naranja cajera (naranja amarga) suficiente para cubrir la carne. Si no conseguimos naranja agria mezclamos jugo de naranja y limón en cantidades iguales.
Preparación:

  1. En un bowl, adobamos la carne de cerdo con los aromas y la sal y le agregamos el jugo de cítricos. Mezclamos bien, procurando que la marinada cubra la carne. Tapamos y refrigeramos entre 4 y 24 horas para que el cerdo adquiera los sabores. Se revuelve de vez en cuando.
  2. Cuando se va a cocinar, se sacan de la nevera con una hora de anticipación. El aspecto será como de un ceviche de cochino. Se precalienta el horno a 375°F.
  3. Se vierte el cerdo con su marinada en una bandeja para hornear. Se cubre com papel de aluminio y se lleva al horno precalentado a 375°F por 2 horas. (NOTA: Si se desea hacer a la manera antigua, se vierte la carne y la marinada colada en una paila amplia y se hierve hasta que el líquido se haya evaporado y el cerdo se fría en su propia manteca. En este caso se usa un corte de cerdo más graso)
  4. Luego de dos horas en el horno, se drena  la carne de los jugos de cocción y se regresa a la bandeja con poco de aceite. Se lleva de nuevo al horno por unos 20 minutos, dándole vuelta de vez en cuando para que los trozos doren bien.
  5. Mientras tanto, colamos el jugo de cocción y lo reducimos. Quedará una salsa espesa.




El acompañamiento tradicional de los Griots, además de su salsa reducida, son tostones de plátano verde (banann-prezé), batata frita (patate), aguacate (zavoka, o zavokat) y Pikliz, que es un encurtido picante avinagrado.

Pikliz hecho en casa
El Pikliz es una ensalada de repollo y zanahoria encurtida en vinagre blanco. Su nombre deriva del inglés Pickle y se le usa como acompañamiento a algunos platos como el griot, el cabri bucané, tassot y los fritos en general. Se le sirve en pequeñas cantidades para incentivar el apetito y contrarrestar el contenido graso de la comida.

PIKLIZ


Ingredientes:

  • 6 ajíes habaneros (son muy picantes, los sustituyo por chireles o amarillos)
  • 2 tazas de repollo cortado en tiras delgaditas
  • 1/2 taza de zanahoria cortada delgadita (uso un pelapapas y lo hago en cintas delgadas)
  • 1/4 de taza de cebolla cortada en juliana
  • 1 cucharadita de sal
  • Granos de pimienta, clavos de olor (y, si se desea, pimienta guayabita)
  • 3 tazas de vinagre blanco, preferiblemente de caña.
  • Un frasco de vidrio muy limpio (esterilizado, si es posible)
Preparación:

  • En un bowl se mezclan los vegetales ya cortados. Se le agregan la sal y las especias y se coloca dentro del frasco. Se llena hasta el tope con vinagre que lo cubra, golpeándolo con suavidad para que salgan las burbujas de aire. Se tapa y se lleva a la nevera por un mínimo de 24 horas.

Como una alternativa a Pikliz, se puede acompañar con Sauce ‘Ti-Malice, como en la foto.

Tostón con salsa Ti-Malice
SAUCE ‘TI-MALICE


Ingredientes:

  • 2 cebollas medianas
  • 2 escalonias
  • ½ pimentón rojo, sin venas ni semillas
  • 1 tomate mediano, sin piel ni semillas (me gusta con tomate verde)
  • 2/3 de taza de jugo de limón
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1/8 de cucharadita de pimienta de Cayena
  • Sal y pimienta blanca al gusto. Yo le pongo también un punto de perejil al momento de servir.
Preparación:

  1. Se pican muy menudo la cebolla, escalonias, pimentón y tomate. Se combinan todos los ingredientes en un frasco con tapa y se agita bien. Se refrigera por 48 horas y se sirve a temperatura ambiente.

Nuestra Señora de Coromoto II


Relicario de Nuestra Señora de Coromoto
Foto tomada del Blog de la Chef Ivette Franchi
http://www.cincopanesydospeces.blogspot.com
En una rueda de prensa celebrada este jueves el 3 de septiembre de 2009, la Conferencia Episcopal Venezolana presentó el informe relativo a la restauración de la Reliquia de la Virgen de Coromoto y lo que se pudo en el proceso.

En mi artículo anterior sobre la Virgen de Coromotodestaqué las observaciones que hizo en su oportunidad el padre Barnola con respecto a la Reliquia y la representación “oficial” de Nuestra Señora de Coromoto sentada en un trono románico, en pose hierática. La diminuta imagen mide 2,5 cm de alto por 2 cm de ancho. A través de los 357 años que transcurrieron desde su aparición, fue expuesta a diferentes factores que produjeron su deterioro.


Desde 2002, la Fundación María Camino a Jesús, con sede en Maracaibo, estado Zulia, inició una campaña en pro de la restauración de la Reliquia y recuperarla de los daños que ocultaban casi totalmente la imagen. La Fundación y Mons. José Manuel Brito, rector del Santuario Nacional de la Virgen de Coromoto, impulsaron el proyecto, buscaron los recursos económicos y se dedicaron a contactar al equipo de expertos que participaron en el proceso.


En el interim, en julio de 2008, se produce un intento de robo sacrílego de la custodia que guarda la Reliquia en el Santuario Nacional, causando algún daño. Esto decidió definitivamente a la Conferencia Episcopal Venezolana, que, luego de recibir el proyecto del obispo de Guanare, Mons. José Sotero Valero Ruz, otorgó el permiso para proceder a la restauración.


Entre el 9 al 15 de marzo de 2009, en un laboratorio instalado con este fin en la Casa la Bella Señora, sita en el complejo del Santuario Nacional de la Virgen de Coromoto, el equipo de trabajo compuesto por los restauradores Pablo Enrique González y Nancy Jiménez, que habían participado en la restauración del Acta de Independencia,  acompañados por José Luis Matheus, director de la Fundación zuliana y Mons. José Manuel Brito como custodios del proceso, se comenzaron los trabajos de conservación de la imagen. El proceso fue exitoso y arrojó interesantes resultados, además de la limpieza y recuperación de la Reliquia:

Detalle del rostro de la Virgen de Coromoto.
Se observan algunas perforaciones que, al parecer,
fueron un ocasionadas en un intento de copiarla.
Foto tomada del blog de Ivette Franchi
Lo primero que llamó la atención fue que, una vez analizada el agua empleada en el tratamiento, el pH resultó ser neutro, hecho inexplicable. Es decir, el agua destilada, luego de usarse, no dio muestra de trazas ácidas o alcalinas.
  • La tinta se mantiene firme, nítida y con suaves relieves y en un solo trazo.

  • Se detectó la presencia de símbolos de origen indígena al fondo de la imagen, detrás de la Virgen, los cuales según opinión del antropólogo Nemesio Montiel, son deben ser estudiados. Estas se ven en lo que el P. Pedro Pablo Barnola identificó como un camarín rústico, coronado por un arco cañizo en forma de portal y sostenido por finos soportes, que luego los pintores inexactamente transformaron en columnas enlazadas con un arco”. Allí, en las paredes de caña, se ven esos símbolos.
  • El Niño Jesús aparece sentado en el regazo de la Virgen y se observan con claridad las manos maternales que lo sostienen.

  • Por observación microscópica, se logró identificar en los ojos de la Virgen, de menos de 1 milímetro (aproximadamente 2 micras), la presencia del iris, hecho particularmente desconcertante pues hasta el momento se pensaba que los ojos de la imagen eran simples puntos.

  • Al profundizar en el estudio del ojo izquierdo de María, se pudo definir un ojo con las características de un ojo humano; se diferencia con claridad el globo ocular, el conducto lacrimal, el iris y un pequeño punto de luz en el mismo.
  • Maximizando el punto de luz, se pudo observar que el mismo parece formar la imagen de una figura humana con características muy específicas.
  • La corona de la Virgen y el Niño son típicamente indígenas. No es una corona real con joyas, sino de plumas, a la usanza aborigen.

Imagen de Nuestra Señora de Coromoto
Creo que corresponde a una ilustración
del libro del Hermano Nectario María
Hablar de la Virgen de Coromoto implica también comentar la obra del Hermano Nectario María, a quien se debe no sólo la investigación sobre la aparición de Coromoto y otros aspectos de historia religiosa de Venezuela, sino que también pasó muchos años investigando en el Archivo de Indias sobre Venezuela, su origen y su historia. Varias generaciones de venezolanos usaron el texto de HNM durante la escuela primaria.

Como comencé la historia por el final, en la próxima entrega contaré la historia de su aparición al cacique de los idios cospes, cerca de Guanare, resultado de las investigaciones del Hno. Nectario María. Para continuar a la tercera parte ingresar por aquí