miércoles, 6 de febrero de 2013

Arqueología libresca

Recuerdos encontrados en un libro  usado: una foto de Menudo y una vieja circular de la UNA

Los libros usados, o viejos, tienen su historia y su arqueología; los desgastes,marcas y subrayados, los objetos olvidados en su interior por sus antiguos propietarios, forman parte integral de ellos y de su personalidad y hace mal el nuevo dueño en tratar de eliminarlos. Yo prefiero leer las anotaciones, subrayados y marcas al margen antes de entrar a la lectura del texto adquirido. En cuanto a los objetos: fotos, papeles, tarjetas, etc., las dejo en la misma página donde los encontré.

Cinco Novelas
foto tomada de Mercado Libre
Hace unos días, cuando paseaba por Candelaria, me acerqué al mercado de los libreros del puente de la Av. Fuerzas Armadas, Romualda a Plaza España, y busqué a unos libreros que me conocen (en el puesto 57). Estos dos jóvenes heredaron el oficio y el negocio de su padre a quien conocí hace más de 20 años; ellos saben lo que venden, conocen al cliente y a sus gustos, y dan buena conversación. Al llegar, el librero me invitó a pasar dentro del local y que revisara con calma; que lo que tenía afuera no serían de mi agrado. Entré y, en efecto, había cosas muy buenas e interesantes en literatura, historia, arte y hasta libros especializados. Atrajo mi mirada un ejemplar de Cinco Novelas (Monte Ávila Editores, Caracas, 1972) de Guillermo Meneses.

Se veía que el libro había sido usado de verdad y presentaba el desgaste que causa el uso y el tiempo, hojas amarillentas y aterciopeladas, orillas desgastadas, algún desgarre; marcas de cinta adhesiva o "celoteip" que sostuvo algún forro protector; los sellos de la librería donde se compró (El Gusano de Luz, frente al Parque Carabobo, hoy extinta)... Al abrir el libro, surgieron dos objetos de este "yacimiento arqueológico": una foto de Menudo en la que no aparece Ricky Martin y una circular de la Coordinación del Centro Local Metropolitano de la Universidad Nacional Abierta, con fecha del 28-05-92. El librero hace un comentario gracioso por el hallazgo y se lo compro por el módico precio de Bf. 40,00.  De allí fui a almorzar en un restaurant de la zona, donde los parroquianos en la barra disfrutaron con la foto y la cajera me identificó a cada uno de los integrantes del grupo.

Guillermo Meneses
Una vez en casa me puse a leer mi nuevo libro viejo. Allí están 5 novelas importantes de Guillermo Meneses:  Canción de Negros (tenía años buscándola), Campeones (de la que hablaremos próximamente), El Mestizo José Vargas, El Falso Cuaderno de Narciso Espejo y La Misa del Arlequín. El Prólogo crítico, muy interesante, es de la pluma de Alicia Freilich de Segal y no tiene desperdicio. Ese era el tipo de libros que ofrecía Monte Ávila Editores, en ediciones económicas, hechas para durar y que no eran de bolsillo porque se esperaba su uso y manoseo por jóvenes y adultos. También, por pura curiosidad, me puse a revisar www.mercadolibre.com para ver si se podría conseguir otro ejemplar de Cinco Novelas. Allí estaba, por el precio de Bf. 145,00, es decir más del triple de lo que yo había pagado bajo el Puente de las Viudas. Por eso siempre que puedo visito este mercadillo de libros usados, viejos y antiguos, donde consigo cosas interesantes, a buen precio y hasta con sorpresas ocultas en su interior. ¡Una verdadera ganga!


martes, 5 de febrero de 2013

Un contrato con la Providencia

Padre Santiago Machado
1850-1939
Hace algún tiempo, nuestro amigo Sergio Guzmán, a propósito de la peregrinación anual de Lourdes (entre Caracas y Maiquetía), me sugirió escribir algo sobre el padre Santiago Machado, personaje indisolublemente asociado con el culto a Nuestra Señora de Lourdes en Venezuela. Le prometí hacerlo un poco más adelante, para lo cual quise proveerme un un buen material. Adicionalmente, me parece oportuno ofrecérselo, a guisa de ejemplo, al amigo Silverio Osorio, seminarista maracaibero que acaba de recibir su Acolitado, a fin de que cuando sea sacerdote se fije un rumbo como el del padre Machado.

Tomaré los datos de una presentación televisiva que hizo el padre Juan Francisco Hernández en 1957, durante una breve suplencia que hizo a Arturo Uslar Pietri en su programa Valores Humanos que transmitía en aquel entonces Radio Caracas Televisión. El padre Hernández incluyó esta semblanza en su libro  Vida y Destino  y lo tituló Firmó un contrato con la Providencia. De allí entresaco unos datos que dan una idea de quién era Santiago F. Machado Oyarzábal y de lo que hizo como sacerdote y ciudadano. Así cumplo con ambos amigos:
(...) Me he fijado en un hombre humilde, ciento por ciento venezolano, de mi misma familia eclesiástica y que recordarán, sin duda, todos los hombres y mujeres que hoy son de mi misma generación.
Este hombre, por otra parte, parece que firmó un contrato con la Providencia de Dios, a la que tuvo siempre a su entera disposición, como su aliada incondicional.
Cristo de Maiquetía
Plaza Jerusalem
(...) Me refiero a un sacerdote aragüeño que llenó con su espíritu y con su acción 74 años de vida venezolana, a partir de su ordenación sacerdotal en 1876, cuando tenía 25 años de edad. Y digo "vida venezolana" y no puramente vida religiosa, o vida eclesiástica, porque la obra de este hombre prodigioso desborda la demarcación exclusiva del ambiente eclesiástico, en su concepción típica, para ir a sembrarse en la historia cívica, en la acción simplemente humana, en la actuación frente a su pueblo, que lo seguía y lo respaldaba.
(...) Lo popular en el Padre Machado resalta hasta en sus devociones personales, la mayor y más fuerte de las cuales, que lo impulsó a construir la plaza de Jerusalén de Maiquetía con su Cristo inmenso dominando las alturas y el Viacrucis monumental, fue -creo yo- la Pasión de Jesucristo, la Cruz del Redentor.
(...) y aún hoy perduran las famosas peregrinaciones que suben el cerro y caen en la plaza de Maiquetía llevando la vieja cruz pesada del Padre Machado. Estas peregrinaciones jamás pasan de moda, y siguen haciéndose anualmente en La Pastora desde la Puerta de Caracas.
Como el Arzobispo Guevara y Lira estaba expulsado del país por la vanidad de Guzmán Blanco, Santiago F. Machado tuvo que viajar a Trinidad. Allí recibió todas las órdenes entre el 18 de diciembre de 1875 y el 10 de junio de 1876. Este mismo año de su ordenación comenzaba su acción en Maiquetía, como teniente cura del Padre Juan Bautista Castro, primero, y luego, como párroco. Esta acción pastoral suya se identificó con su acción social. Él se adelantó en muchos años, por simple intuición. La cuestión social entraba de lleno dentro de sus preocupaciones normales del ministerio sacerdotal. Sus obras sociales nunca fueron utilizadas por él como medios de presión moral que violentara las conciencias ajenas. Sus obras eran de por sí un claro testimonio del poder espiritual y persuasivo de la Iglesia.
Hospital San José de Maiquetía
Patio interior
Tomada de www.congregacionhpm.com
Él hizo el primer acueducto de Maiquetía (1880), y, en la Plaza de Pariata, el cura Machado levantó un hospital (1888) sobre un edificio en ruinas: el hoy Hospital San José de Maiquetía.
De una junta de señoritas que se llamaba Asociación de San José (1887), destinada a la visita de los casos de indigencia y enfermedad (que a mi juicio, y entre paréntesis, fue el primer ensayo de servicio social que se realizó en el país), el Padre Machado hizo la hoy floreciente Congregación de Hermanitas de los Pobres (1889). Entre aquellas muchachas del litoral, que hacían de enfermeras y de trabajadoras sociales, había una, la caraqueña Emilia Chapellín Istúriz, nacido en 1858, de familia acomodada y exquisita educación, cuya actividad, talento y devoción impresionaron a este cura admirable, que, de inmediato, la señaló como levadura para su futura congregación de monjitas venezolanas. La señorita Chapellín, a los dos años, ya en 1890, estaba convertida en la Reverenda Madre Emilia de San José, fundadora y primera Superiora General de las Hermanitas de los Pobres, congregación entonces integrada por apenas una docena escasa de monjitas. Ya hoy (el Padre Hernández refería en 1957) tienen más de 60 obras sociales a su cuidado en el país y casas no sólo en toda Venezuela, sino en Colombia, Chile y la India. (...)
Venerable Madre Emilia de San José
1858-1893
...no hay obra que refleje más exactamente el  espíritu de este hombre extraordinario como estas alegres Hermanitas que cuidan a los enfermos y a los ancianos y enseñan a los niños y se inscriben y gradúan en las Escuelas de Enfermeras y de Servicio Social y estudian la carrera de normalista. Las "monjas de la cesta negra"...
La Congregación de las Hermanitas de los Pobres de Maiquetía tiene un sitio web, al cual se puede ingresar por aquí. Allí se encuentra información actualizada sobre esta Congregación, sus obras sociales y servicios que presta, así como alguna información sobre sus fundadores.

La obra del padre Machado no se circunscribió a Maiquetía y Pariata. En Caracas fundó el Asilo de Mendigos; la obra San José del Ávila para niños pobres, en Sabana del Blanco, que luego transfirió a los padres benedictinos, quienes luego ampliaron las instalaciones que aún se pueden ver al norte de la Av. Baralt (Abadía benedictina),  y hasta llegó a transformar un barrio caraqueño con su sola autoridad. Volvamos al padre Hernández:
...Ya nadie se acuerda de "El Rincón del Valle". Así se llamaba la simpática barriada donde el Padre Machado levantó una iglesia y estableció un culto a la Virgen Madre, bajo la advocación francesa de la "Salette". Pero le pareció un crimen contra el gusto ese feo nombre de "El Rincón del Valle". E impuso otro: Prado de María. Trabajo le costó. A veces su autoridad moral no era suficiente y se ayudaba con su paraguas negro y su bastón curvado, sacudiéndolos en dosis cariñosas sobre los que repetían el viejo y feo nombre proscrito por él.
Iglesia de La Milagrosa en Prado de María
Originalmente dedicada a N. S. de la Salette
Yo recuerdo al viejo encaramado un buen día sobre el caliente motor de un autobús, claveteando el nuevo nombre Prado de María encima del feo mote depresivo que ostentaban los vehículos de entonces; y lo vi después fijando una airosa tablilla con el nuevo nombre mariano, mandada a pintar por él mimo, en el frente de los tranvías eléctricos. Nadie se atrevió a tocar aquellos titulares.
(...) Les decía antes que el Padre Machado daba la impresión, por su fe, de que había firmado un contrato con Dios...
Vean, si no, sus obras. Cada día florece más a medida que pasan los años: las Hermanitas de los Pobres, con su cada vez más numerosa red de obras e instituciones; San José del Ávila; el Hospital San José de Maiquetía, las peregrinaciones, a pie, por el cerro, de la Virgen de Lourdes y de la Santa Cruz a Maiquetía; el Pado de María, que es hoy, no obstante la "Salette", la nueva parroquia eclesiástica de la Milagrosa, etc...
San José del Ávila, ampliado por
los benedictinos.
Si hasta la humilde capillita del Santo Cristo, fundada por el Padre Machado, en los últimos años de su vida, en el confín de El Valle, para ser fermento de un refugio donde "las viejas -fueron sus palabras- pudieran, tranquilas, chupar sus cabos", hoy es un gran edificio. Alberga, inclusive, el noviciado de las Hermanas Lourdistas. Creo que esto fue lo último que planeó el Padre Machado.
(...) El 9 de diciembre de 1939 murió el Padre Santiago Florencio Machado Oyarzábal. Murió en Caracas en la Casa Madre de las Hermanitas de los Pobres que él había fundado. (...) Al día siguiente fueron las exequias. Su fosa se había abierto en el presbiterio de la capilla de la Casa Madre y allí fue enterrado. Pero el Padre Machado había visto la vida y la religión desde el pueblo y para el pueblo. Y el pueblo de Caracas no se resignó a contemplar impasible el entierro de quien fue su guía y ductor. El pueblo quiso ofrecerle  una apoteosis espontánea y arrebató su ataúd y organizó una procesión fúnebre con aquel cadáver tan querido. El cuerpo muerto fue llevado tumultuosamente hasta la Catedral. Me acuerdo que detrás del ataúd marchaba a pie el Presidente López Contreras con sus ministros.
(...) El Padre Machado murió en la mayor pobreza. Fue amortajado con su sotana negra, en la que no había -Dios no lo quiso- botones o vivos morados, ni siquiera los manguillos blancos de canónigo.
Plaza de Lourdes en Maiquetía. Al fondo la Iglesia de San Sebastián


domingo, 3 de febrero de 2013

Sobre el mal gobierno

Confucio
Grabado chino del siglo XVIII
MAL GOBIERNO

Confucio cruzaba el monte T'ai cuando escuchó que una mujer sollozaba y se lamentaba al lado de una tumba. Resolvió entonces enviar a uno de sus discípulos para averiguar lo ocurrido. El discípulo le dijo a la mujer:
- Algo muy doloroso habrá ocurrido para que llore usted de esa manera.
-Por supuesto -respondió la mejer-. Mi suegro fue asesinado por un tigre; al poco tiempo, mi marido fue asesinado por un tigre, y ahora mi hijo ha muerto del mismo modo.
- ¿Por qué no se marcha usted a otro lugar? -intervino Confucio.
- Me quedo -respondió la mujer- porque aquí el gobierno no es severo.
-¡Cuánta verdad! -exclamó el maestro dirigiéndose a sus discípulos-. Un mal gobierno es peor que un tigre.
Tan Kung 

Fuente:
Los cuentos más breves del mundo
Páginas de Espuma, Madrid, 2009.
Selección y traducción de Eduardo Berti.

Tigre
Tomada de www.moiseskampos.blogpot.com
Tan Kung, el autor de la fábula precedente, vivió en China entre los siglos IV y III a. C. Es poco conocido. Su obra fue rescatada por el eminente sinólogo británico Herbert Allen Giles (1845-1935), uno de los inventores del sistema de romanización del idioma chino Wade-Giles.

sábado, 2 de febrero de 2013

La verdad sobre Sancho Panza


LA VERDAD SOBRE SANCHO PANZA

Sancho Panza, quien por cierto nunca se jactó de serlo, logró con el paso de los años, aprovechando las tardes y las noches, alejar de si a su demonio -al que más adelante dio el nombre de don Quijote- por el método de proporcionarle gran cantidad de libros de caballerías y novelas de bandoleros, hasta el punto de que aquel, desenfrenado, se vio llevando a término las acciones más demenciales, aunque sin causar daño a nadie, gracias precisamente a la ausencia del objetivo predeterminado, que hubiera debido ser Sancho Panza. A pesar de ser un hombre libre, Sancho Panza decidió, quizá por culpa de cierto sentido de responsabilidad, seguir plácidamente a don Quijote en sus tropelías, y disfrutó de esta manera, hasta el fin de su vida, de un provechoso entretenimiento.
Franz Kafka


Fuente:
Los Cuentos más breves del mundo; de Esopo a Kafka
Páginas de Espuma, Madrid, 2009
Traducción y selección de Eduardo Berti


viernes, 1 de febrero de 2013

Fiesta de la Candelaria

Virgen de la Candelaria
Imagen que se venera en el templo homónimo en Caracas

Con motivo de la celebración el 2 de febrero del día de la Purificación de María o la Candelaria, el amigo Héctor Mota, que sabe mucho de arte colonial, ha tenido la gentileza de remitirme bellas imágenes de la Candelaria para celebrar de algún modo esta fecha, tan cara a los venezolanos por nuestro ancestro canario, y me pidió que pasase por la Iglesia de la Candelaria, en el centro de Caracas, para tomase una fotos de la imagen expuesta a la veneración de los fieles en ese templo.

La Virgen de la Candelaria de Turmero
En la lista que hizo del padre Barnola en su artículo Extensión del culto mariano en Venezuela no figura ninguna devoción particular por la Candelaria y, sin embargo, es muy popular entre nosotros. Hay poblaciones como Guarenas, Turmero y Valle de la Pascua donde se le hacen fiestas muy decorosas y llenas de fervor. Tradicionalmente se le hace su novena exponiendo la imagen en un trono para veneración de los fieles, misas solemnes en la festividad, procesión y hasta fiestas populares. Me menciona Héctor que en Turmero, donde se conserva en muy buen estado una imagen antiquísima, el culto a la Candelaria es muy devoto.

Animado por nuestro amigo, me acerqué en dos oportunidades a la Iglesia de la Candelaria en Caracas, que es uno de los templos más tradicionales la ciudad para ver cómo honran a su patrona. Para mi desagrado y sorpresa, la imagen no estaba en su nicho del retablo, ni expuesta a la veneración del pueblo. El templo luce sucio, descuidado y con aspecto de venta de baratijas, tanto, que algunos de los altares recuerdan a las tiendas de brujería de la Av. Baralt. ¡Qué feo! Le prometí a Héctor volver el 2 de febrero para tomarle unas fotos a la Virgen y observar la vela de plata y la corona de plata dorada, que son originales. En años anteriores ha habido procesión luego de la misa solemne de la tarde. Veamos si este año se dignan a honrar a su patrona.

Graziano Gasparini en su libro Templos coloniales de Venezuela (Armitano, Caracas, 1976) nos dice:

Fachada actual de la Iglesia de Candelaria, Caracas
Croquis suministrado por Héctor Mota
La Candelaria fue erigida en parroquia por el obispo Manuel Machado y Luna autorizado por real cédula de Fernando VI fechada el 25 de agosto de 1750.
El templo de tres naves y tres vanos fue construido y costeado "...por varios Sugetos naturales de las Islas de Canaria, los cuales con motivo de haver trahido desde allá una Imagen de Nuestra Señora de Candelaria, determinaron edificarle dicha Iglesia..."
La construcción realizada a principios del siglo XVIII sufrió su casi total destrucción durante el terremoto de 1812. Su alta torre de tres cuerpos se vino abajo, y hoy sólo queda el primero. La reconstrucción aprovechó la mayoría de los muros existentes de manera que las proporciones de la planta son las mismas. La parte que más se conservó fue la del presbiterio y sacristía que aunque refraccionada posteriormente, nos ofrece sus muros originales.
Imagen de la Candelaria a la que se refiere el
Obispo Mariano Martí.
Estaba colocada en el nicho principal
del retablo mayor.
Hoy pertenece a una colección privada
¿Cómo se privatizó?
Foto de Graziano Gasparini
La decoración interior, y más que todo, la fechada, acusan el gusto neoclásico, vigente en el momento de la reconstrucción.
Graziano Gaspsarini y Carlos Duarte en Los retablos del período hispánico en Venezuela (Armitano, Caracas, 1986), amplían la información sobre la construcción del templo y nos detalla lo relativo al retablo mayor de la Iglesia de la Santa Cruz y N. S. de la Candelaria, construido hacia 1760:
...En 1772 el obispo Martí deja una descripción del retablo que corresponde a las características actuales, salvo que en el nicho se hallaba la imagen de N. S. de Candelaria, "de talla, cuerpo entero y tres angelitos" la que fue sustituída posteriormente por la actual que servía originalmente para las procesiones.
El autor permanece en el anonimato. Al mismo tiempo, resulta difícil relacionar este retablo con obras del mismo tipo debido a sus inusitadas características. Los soportes de los dos cuerpos son raras pilastras bulbiformes de orígenes oscuros. En el último cuerpo, a ambos lados del nicho trilobulado de la cruz, aparece el estípite. También son insólitos los estípites del sagrario puesto  que tienen forma tronco-cónica invertida, seguramente derivados de los diseños de las patas del mobiliario de esa época.
(...) Los retablos adosados a las paredes son copias modernas del retablo central.
Aquí vale acotar que el aspecto actual del presbiterio en general y del retablo mayor en particular ha variado desde que lo describieron Gasparini y Duarte en los años 70.

Retablo mayor de la Iglesia de la Candelaria.
Se ajusta a la descripción de Gasparini y Duarte
Foto del libro Retablos del período hispánico... 

  • El sagrario fue eliminado del retablo mayor y trasladado a otro. Su lugar lo ocupa hoy un parapeto de mármol blanco que parece un tope de cocina que oculta toda la parte inferior del retablo antiguo y en nada enriquece el templo, sino que lo afea y demuestra desprecio por su patrimonio artístico.
  • Este sagrario se colocó, como se dijo, en otro retablo barroco mucho más pequeño en la Capilla del Santísimo (testero de la nave derecha). Allí pusieron unos cortinajes vulgares de trapo rojo y blanco con una corona de cartón pintada a brocha gorda con pintura dorada ...¡más pueblerino no puede ser! Estos cortinajes impiden que se pueda apreciar la belleza de la pieza antigua. Para coronar el mal gusto, encasquetaron sobre este bello sagrario un JHS también de cartón pintado que lo abarata y deprecia.

Como caraqueño y católico, me siento avergonzado del estado en que está este importante templo. Estoy consciente que parte del problema es la falta de recursos para su restauración, pero también se requiere un poco de lógica, buen gusto y respeto por el patrimonio cultural de la Iglesia. ¿Sabrán lo que hacen? ¿Quién decide lo relativo a la decoración y limpieza? ¿Por qué tanto chéchere sobre todos los altares de mármol italiano? Otro día pondré fotos de esta iglesia, otrora bella.

¡Que la Candelaria ilumine a sus fieles!

Virgen de la Candelaria que se venera en Tenerife