![]() |
| Iglesia de San Miguel, Acarigua En la plaza, el monumento a la Aparición |
Ayer me encontré con mi tía Imelda, que no representa sus 87 años muy bien llevados. Creo que en su larga vida ha visitado casi toda Venezuela y sus iglesias. Le pregunté si alguna vez había ido hasta Acarigua y visitado a la Corteza antes de ser robada. Me respondió que sí, que la había visto muy de cerca y que su aspecto le recordaba en algo a la Virgen de Coromoto y agregó: "Estaba expuesta como a un metro de distancia; el relicario estaba puesto sobre la baranda del comulgatorio... Era una invitación a robársela..." Ajá, esto nos explica en parte el silencio. Tal vez sea el sentimiento de culpa por el descuido que permitó a los ladrones hacerse con el relicario de plata sobredorada que guardaba la bendita y milagrosa astilla de tacamahaca. Recuerdo haber leído en la prensa que al poco tiempo la Policía Técnica Judicial logró recuperar la alhaja que encontraron vacía en un basurero. Desconozco si lograron atrapar al sacrílego. ¿Cuál sería el destino final de la reliquia? ¿Terminaría siendo objeto de brujerías? o ¿Sería la presión de la policía que hizo que los ladrones abandonaran la joya luego de haberla despojado del contenido? Espero que algún devoto portugueseño me aclare las interrogantes.
![]() |
| Iglesia Nuestra Señora del Pilar, Araure |
Para la narración del portento de La Corteza seguiré a Alfredo Armas Alfonzo (quien a su vez sigue al Hermano Nectario María) y luego completaré con lo observado por el Obispo de Caracas y Venezuela, Mariano Martí, durante su visita pastoral en el último cuarto del siglo XVIII y un breve comentario del agente francés Francois Depons.
Nos dice Armas Alfonzo, en su particular estilo, que en 1702, la mulata Margarita La Perla:
...había ido a Guanare a pagar una promesa a la Virgen de Coromoto en acción de gracias por haberle devuelto la salud perdida al hijo que la acompañaba.
De regreso días más tarde, se detuvieron a la orilla de una quebrada, conocida después como Quebrada de la Virgen, a semejanza del sitio de Coromoto. La mujer ató el macho a un árbol de tacamahaca y madre e hijo se pusieron a descansar. Colgaron una hamaca entre dos palos.
Al rato el muchacho advirtió que el macho se espantaba, y buscando el origen de la novedad, dio con una luz vivísima en el tronco del tacamahaco.
Se acercaron y notaron que en la corteza, perfectamente clara entre los resplandores, aparecía una imagen de la Virgen sosteniendo al Niño con sus manos. Margarita La Perla tajó la corteza con un cuchillo y la guardó bien envuelta en una tela. El día tenido como probable de la aparición es el 11 de febrero de 1702.
Iban a seguir su camino, cuando el macho se echó a correr, por lo que debieron de hacer a pie la larga distancia hasta Acarigua. La bestia corrió hasta la puerta misma de la iglesia de Acarigua, y el párroco, el capuchino Miguel de Placencia, extrañado de aquello, mandó a un muchacho de su servicio que averiguara a quién le pertenecía el animal. El mensajero halló a Margarita La Perla aposentada en la Casa Real. La mujer fue por su cabalgadura.
El macho entretanto se había echado a la puerta de la iglesia y Margarita no consiguió levantarlo por más varazos que le propinó. Fray Miguel tuvo curiosidad de saber qué contenía la pesada petaca que se suponía había derribado al animal. Margarita La Perla explicó que sólo cargaba su ropa y algunas cosas de viaje, además de una concha de tacamahaco muy extraña, y le contó al religioso cómo la había hallado en la quebrada.
Fray Miguel advirtió la figura de la Virgen y devolvió el pedazo de corteza a Margarita La Perla que la guardó de nuevo entre la ropa. El macho, que se había levantado, volvió a echarse apenas se le cargó la petaca, y de nada valieron nuevos golpes. Fray Miguel intuyó de aquello que la santa aparecida expresaba su voluntad de quedarse en la iglesia, pero Margarita La Perla no consintió desprenderse del pedazo de corteza. El capuchino entonces se la cambió por un rosario y dos estampas religiosas de la Virgen del Rosario y de la Inmaculada Concepción.
El capuchino colocó la imagen en el altar y empezó a propagarse el culto de Nuestra Señora de la Corteza, que tuvo la aprobación eclesiástica en 1757.
El rústico pedazo de madera medía cincuenta y dos milímetros de alto y cuarenta y tres de ancho; la figura de la Virgen dieciocho milímetros.
![]() |
| Relación de la Visita Pastoral del Obispo Mariano Martí |
En octubre de 1778, luego de visitar Ospino, Mariano Martí y su comitiva se dirigen a un pueblo llamado Nuestra Señora de la Aparición de la Corteza, al que llegan el 3 de noviembre a las 7 pm. Allí visita la iglesia:
...baxo la invocación de Nuestra Señora de la Aparición de la Corteza, cuya fiesta principal se celebra el día de la Candelaria o de la Purificación de Nuestra Señora, y de aquí tal vez habrá nacido que la invocación de esta Iglesia es de Nuestra Señora de Candelaria. Esta iglesia es de tres naves, que dividen columnas de palo. Por ahora, a más del altar mayor, sólo hay dos altares con sus capillas hondas a las cabezeras de las naves...
En esta Iglesia se venera una imagen que no es la original, sino copia de Nuestra Señora de la Corteza, y la historia es como se sigue y me la ha referido el Vicario de Araure...Aquí el obispo Martí nos da unos datos un tanto diferentes:
- Margarita (La Perla) era natural de San Carlos, hoy estado Cojedes. Lo pone entre paréntesis porque Margarita es Perla en latín;
- Había ido a visitar a Nuestra Señora del Real, en Barinas, pero no había logrado ver a la imagen, por lo que se volvió a su tierra;
- La peregrina y su hijo vieron "una cosa" en el árbol, "y repararon que era una imagen de la Divina Señora, como pintada en la corteza de aquel árbol.";
![]() |
| Imagen de Nuestra Señora de la Corteza del Banco FoTográfico de la Pastora Cortesía del amigo Víctor Zambrano |
La copia que se venera en esta iglesia de la Corteza es semejante a una imagen de la Concepción. Será de largo como de una pulgada y media, en el pecho apenas se le conoce si tiene algún niño o si son las manos. En aquel entonces no havía acá pueblo. Después se hizo el pueblo y esta Iglesia, y de este milagro toma el nombre este pueblo, nombrándose Nuestra Señora de la Aparición de la Corteza.
Este es pueblo de indios y el Curato de Doctrina. Vinieron estos indios del pueblo de Sanare, jurisdicción del Tocuyo, de la encomienda de Colmenares...
...Todos los papeles que he hallado conspiran a que éste es pueblo de indios, (...) y que se fundó pocos años después de la aparición de la sagrada imagen de Nuestra Señora de la corteza de un árbol, que después lo arrancaron; y he mandado poner una cruz grande, que sin contar lo que va baxo de la (tierra), descubre sobre ella unos treinta palmos, que poco le falta no sea como la del Calvario del Tocuyo, que es de flor amarilla, y ésta de roble; y hoy, día 8 de noviembre, en que se celebra en este año la fiesta del Patrocinio de Nuestra Señora, se ha puesto esta Cruz a las cinco de la tarde en el mismo lugar donde estava el árbol en que apareció la imagen de Nuestra Señora de la Corteza, y con los compañeros he adorado esta nueva Cruz y cantado la salve a la Virgen...
El relicario donde está la sagrada imagen de Nuestra Señora de la Corteza, es a manera de una custodia, pequeña, y dentro del sol está pintado como una corteza de árbol y en medio la pequeña imagen, que sobre queda referida. Tendrá este relicario en todo un poco más de un palmo de alto y está colocado en un Sacrario pequeño, bajo del Sacrario ordinario donde está el pixis.
Sigue su marcha el buen obispo por tierras de Portuguesa y el 11 de noviembre sale de "Jujure, alias Turén", llegando a Acarigua a las 3 pm. Visita la iglesia de San Miguel y observa:
No está colocado su Divina Magestad sino en Quaresma. Es de tres naves que dividen columnas de palo; sus paredes de bajareque, cubierta toda de paja y palma. La Sacristía, tras el altar mayor. No hay cementerio. Está poco aseada. Hay pila bautismal. Esta Iglesia es muy pobre, y ahora ni tampoco le pagan los veinte y cinco pesos para pan, vino y cera, ni tampoco le dan cosa alguna de los dos reales anuales de la Caxa de Comunidad.
En esta Iglesia está y se venera el original de la imagen de Nuestra Señora de la Corteza (Véanse las notas en el pueblo de Nuestra Señora de la Corteza), que me parece que es más pequeña que la copia que vi en dicho pueblo de la Corteza; y este original es más hermosa su imagen; parece que la corona de la Virgen es de oro o dorada, y también parece dorada la orla del manto; el relicario es a manera de una custodia, que tendrá de alto unos dos palmos y medio. No tienen abierto sello o estampa alguna de esta sagrada imagen, y puede ser que el padre Puigcerdá les abra algún sello o lámina de madera para hazer estampas.
Pareciera que 200 años no fueron suficientes para hacer estampas de la Corteza. Sín embargo, si se busca con detenimiento se consigue, ciomo lo muestra la imagen que me mostró el amigo Víctor Zambrano.
El monumento de La Borriquita fue hecho hace unos 30 años. Para entonces, la corteza de tacamajaca había sido robada. No juzgo sobre el valor artístico de la obra, pero hubiera preferido ver estampitas por algún lado.
El monumento de La Borriquita fue hecho hace unos 30 años. Para entonces, la corteza de tacamajaca había sido robada. No juzgo sobre el valor artístico de la obra, pero hubiera preferido ver estampitas por algún lado.
Y ahora que sea Francisco Depons que nos de su opinión:
...y la trasladó a la iglesia parroquial de Araure (sic), donde ha hecho muchos milagros. Sin embargo, no es tan célebre, ni parece tan poderosa como Nuestra Señora de Coromoto.
La Tacamahaca o tacamajaca es un "árbol americano de la familia de las burseráceas. De su corteza hacen canoas los indios. ·Resina de este árbol. ·* angélica. Resina muy opaca, de olor muy persistente y color que tira a rojizo por dentro y a gris por fuera. Fluye de distintas especies de burseráceas. ·* común. La que es transparente, insípida, de olor débil, color claro con puntos obscuros, y fluye de una especie de álamo". (tomado de www.acanomas.com).
En Venezuela hay una expresión: La Tacamajaca de Ño Leandro. Según el Diccionario de Venezolanismos, es usada para denotar una persona invencible o insuperable en alguna actividad o una persona de carácter agrio, intransigente y dominante. Se usa también como sinónimo de poderío, valor o fuerza.
![]() |
| General Joaquín Crespo 1841-1898 |














