martes, 17 de abril de 2012

¿Quién las resiste?

Ciruelas de huesito (Spondias purpurea)
Apenas salen las primicias de la primavera venezolana, surge, como reina y señora, la ciruela de huesito (Spondias purpurea). La rodea una corte de mangos de diverso tipo y es anuncio de la cornucopia de frutas criollas que disfrutaremos a lo largo del año.

¿Quién se resiste a dar el primer mordisco a esta fruta rica, ácida, dulce y perfumada? El huesito o semilla es tan grande que casi no tiene carne... Son puro jugo, tiernas, amables...

Es una fruta para muchachos, pero en los adultos despierta sentimientos entrañables. Al sólo verlas se agolpan en nuestro cerebro los más gratos recuerdos de la infancia, como los que hoy rememoré con el frutero ambulante a quien le compré estas ciruelas.



El mango (Mangifera indica) le hace la corte a la ciruela...

Manguito de hilacha,
manguito 'e bocao;
le quitas la concha
y lo comes pelao.

lunes, 16 de abril de 2012

Caracas la gentil

Caracas en 1834, desde El Calvario.

Á CARÁCAS[i]


En la falda de un monte[ii] que engalana
Feraz verdura de perpétuo Abril,
Tendida está cual virgen musulmana[iii],
Carácas la gentil.

Y la corona de flotantes brumas
Que le cierne en la cima secular,
Parece un velo de nevadas plumas
Que Dios la quiso echar.

Reina feliz de tan hermoso suelo,
Patria de más de un célebre varón[iv],-
¿Por qué al llegar bajo tu limpio cielo
Se oprime el corazón?

¡Ai triste! – miro de la patria historia
Mustias hoi la belleza y majestad[v] ¡
¿Será que olvidas tu pasada gloria,
Tu antigua libertad ?

¡No! – Que aquí, en derredor, el alma mia
Vé, rebosando en brío y altivez,
La generosa juventud que un día
Será tu orgullo y prez[vi].

Noble plantel de heróicos ciudadanos
Que promete á tu gloria el porvenir, -
¡Sin mancha el corazón, puras las manos
Guardad hasta morir!

Casi extranjero en el solar nativo[vii],
Peregrino y oscuro trovador,
Arde en mi corazón, empero, vivo.
El puro, patrio amor!

Él inspira mi voz en tal momento,
Presta á mi alma brio sin rival: -
¿Sordos seréis al dolido acento
Del seno maternal [viii]?

¡No lo seréis, por Dios! – Los ojos fijos,
Escrito leo allá en lo porvenir: -
¡Madre que tiene tan heróicos hijos
No puede sucumbir !

Despreciando esta vida transitoria
¡Por la justicia y por la lei pugnad!
¡Feliz quien lega perennal memoria
A la futura edad !

Yo, en la madre común, la heróica España,
Daré á cada virtud una canción,
Y el recuerdo será de cada hazaña
Altar mi corazón.


Caracas hoy, bajo el sol de los venados.
La mejor luz se da entre las 5 pm y el ocaso.

Oro y amatistas te enguirnaldan, bella Caracas.
Imagen "robada" al amigo Arno Sinram


José Heriberto García de Quevedo
1819-1871
Autor
José Heriberto García de Quevedo nació en Coro en 1819. Hijo de Tomás García de Quevedo y Cos, descendiente directo de Francisco de Quevedo y Villegas, y de Josefa María Drouin de la Bourbonnaire y Fernández de Peralta; familia realista que, luego de la batalla de Carabobo, se traslada a Puerto Rico. Escritor, periodista y diplomático, con una esmerada educación humanística, dominaba varias lenguas. Desde la dirección del periódico El Siglo XIX,  fundado por Rafael María Baralt, apoya a Isabel II, a quien defiende, literalmente, a capa y espada. La reina, en agradecimiento a su actitud, lo nombra Encargado de Negocios en Caracas. Permanece 3 años en Venezuela (1857-1860), donde contrae nupcias con una joven de conocida familia caraqueña. Posteriormente ejerce cargos diplomáticos en Ecuador, Perú, China y Suiza. Muere de septicemia en París, durante la Comuna.



[i] He respetado los signos de acentuación y ortografía del autor; le presta encanto a esta antigüedad.

[ii] El Ávila.

[iii] El primer poeta de comparó a Caracas con una odalisca fue García de Quevedo, mas quien inmortalizó la imagen fue J. A. Pérez Bonalde.

[iv] Caracas fue cuna de numerosos próceres: Francisco de Miranda, ´Simón Rodríguez, Andrés Bello, Simón Bolívar, y tantos otros…Caracas dio lo mejor de sí entre 1750 y 1830.

[v] García de Quevedo, nacido en Coro, Venezuela era Ministro y Cónsul General de España en Caracas cuando escribió este poema. Había una dualidad en su amor a dos Patrias: Venezuela, que le vió nacer, y España, a la que mostró fidelidad hasta la muerte.

[vi] Preocupaba al, poeta la terrible situación política de Venezuela al momento. Le correspondió ser testigo de primera línea de la Guerra Federal que eliminó a un tercio de la población venezolana luego de 30 años de paz.

[vii] Aquí el poeta muestra su doble amor.

[viii] Llamado al amor patrio. Ya percibía García de Quevedo  el oportunismo político de los venezolanos.

El rey del pescado salado

  
La costumbre venezolana de consumir pescado, fresco o salpreso, durante la Semana Santa hace presión sobre los precios en el mercado de las diversas especies, que entonces suben para no volver a bajar con la Pascua Florida. Si uno va a un mercado como Quinta Crespo y se dirige al puesto de pescados en salazón, se va a conseguir con las especies más variadas: curvina, jurel, cazón, chucho, tahalí, bagre rayado y otros muchos que sirven  para la preparación de platos criollos. De cualquier manera comer pescado siempre es muy sabroso y nutritivo y, de acuerdo a los nutricionistas debería consumirse al menos una vez a la semana. En puestos cercanos, donde venden “ultramarinos”, se encuentra el rey del pescado salpreso: el Bacalao (sí, con mayúscula).

Bacalao
Gadus morhua
El bacalao atlántico (Gadus morhua) es un pez de aguas frías con gran valor comercial. Su carne es de sabor suave, con bajo contenido de grasa y blanca; al cocinarla se abre en suculentas láminas. Se le puede consumir fresco (los británicos lo usan para su clásico Fish and Chips) o en salazón, que es como lo conocemos en Venezuela. La sobrepesca es su amenaza y lo que ha hecho subir su precio en el mercado internacional; Canadá declaró en 1992 una zona de exclusión para proteger sus bancos de la depredación hispano-lusitana.

Desde hace más de 1.000 años, se le conserva en salazón con fines comerciales. Fueron los vikingos quienes hacia el 800 dC comenzaron a viajar con bacalao seco como alimento para la marinería y luego lo introdujeron como mercancía en el Mediterráneo donde se le consume de mil maneras. Cuando los vikingos llegaron a los grandes bancos cerca de Terranova quedaron impresionados por la abundancia de bacalao en la zona y uno de ellos llegó a comentar que “eran tan abundantes que se podía caminar sobre ellos” (una exageración, por supuesto). En Venezuela lo conocemos de dos tipos: el noruego que es salpreso y de apariencia suave, a mi juicio el mejor, y el portugués o seco, que se presta mejor a las preparaciones tradicionales venezolanas y antillanas. En Italia existe otro tipo de bacalao salado: Baccalà (en dialecto veneciano) que se diferencia del stoccafisso (del inglés stock fish) que es del tipo seco.

Hay idiomas que hacen diferencia entre el pescado fresco y el salado a la hora de designarlos. En castellano al bacalao fresco se le llamaba abadejo; en francés el bacalao salpreso se designa como morue y al fresco cabillaud, y en italiano, el merluzzo fresco aparece salpreso como stoccafisso o baccalà. Cualquiera que sea nombre, el bacalao siempre es sabroso.

Hoy daré tres recetas diferentes de bacalao: una española, otra portuguesa y la tercera haitiana, y debo reconocer que me ha costado mucho escogerlas porque siempre es bueno y el repertorio infinito, pero antes quisiera aclarar dos puntos. El primero de ellos se refiere a la escogencia de la pieza; sea a la noruega o la portuguesa, se debe tener en cuenta que ésta no presente decoloraciones amarillentas; tendría mal sabor. El segundo se refiere al desalado. Hay varias formas de desalar el bacalao, siendo la más sencilla su remojo en agua temperatura ambiente por unas 12 horas, con 4 o 5 cambios de agua. Primero se lava el pescado para quitarle el exceso de sal visible y luego se remoja SIEMPRE con la piel hacia arriba. A la hora de prepararlo, dependiendo de la receta, se le podrá echar un hervor “hasta que abran las láminas”. Hay otras formas, como una que me enseñaron en la que se usa leche de vaca (se verá en la receta del bacalao Gomes de Sa), pero prefiero el remojo y posterior hervor.


Bacalao a la Gallega
BACALAO A LA GALLEGA

Ingredientes:
  • 5 postas de bacalao desalado
  • 5 papas medianas
  • 1 1/2 cebollas medianas
  • Aceite de oliva
  • pimentón español (dulce)
  • y sal (opcional)
Preparación:
  1. Se pelan las papas y se cortan en ruedas de 1 ½ cm. Se colocan en la olla con agua temperatura ambiente y se le pone encima el bacalao con la piel hacia arriba. Se la lleva a un hervor y cocinamos todo a fuego medio bajo hasta que las papas estén tiernas. Eso tomará unos 15 minutos.
  2. Se cortan las cebollas en juliana y se cocinan suavemente en aceite de oliva a fuego medio bajo; que no doren, sino que se confiten.
  3. Se escurre el pescado y las papas y se regresan a la olla. Reservamos un poco del líquido de cocción.
  4. Se espolvorea la cebolla con el pimentón dulce al gusto. Trabajamos rápido (1 minuto) para que no se queme. Agregamos líquido de cocción y se sigue cocinando por 2 minutos más. La cantidad de líquido agregado depende de nuestro gusto, si lo deseamos con más salsa o más seco.
  5. Se vierte la salsa de cebolla sobre las papas y bacalao y cocinamos por 2 minutos. Listo para servir.

BACALHAU A GOMES DE SA

El Bacalao a la Gomes de Sá es uno de los clásicos de la cocina portuguesa y uno de mis favoritos. La receta que doy está tomada del libro Cooking the Portuguese way in South Africa, de Miimi Jardim. Ella usa leche para desalar el pescado, veamos:

Bacalhau a Gomes de Sa

Ingredientes:
  • 500 gr. de bacalao (lomo)
  • 250 ml de leche
  • 2 cebollas grandes en ruedas
  • 2 dientes de ajo aplastados
  • 125 ml de aceite de oliva
  • 500 gramos de papas cocidas y cortadas en ruedas
  • Sal y pimienta
  • Perejil picadito,
  • 2 huevos cocidos (en ruedas o en cuartos)
  • Aceitunas negras.
Preparación:
  1. Mimí remoja el bacalao desde la víspera. Luego lo lava y lo coloca en una olla. Tapa la olla y lo deja en remojo por 20 minutos. Lo cuela, le elimina piel y espinas y lo defleca en láminas grandes. Regresa el bacalao a la olla y le vierte encima 1 taza de leche hirviendo, que lo cubra. Lo deja reposar por unas dos horas. Este bacalao queda muy suave y en su punto justo. En un sartén amplio, o en una pieza de barro que pueda ir al horno, se doran los ajos en aceite de oliva. Se agregan las cebollas y se cocinan suavemente hasta que comiencen a dorar.
  2. Luego se agregan las ruedas de papa y el bacalao (limpio de piel y espinas) a las cebollas confitadas. Se revuelve muy suavemente para que nada se desintegre. Se sigue cocinando para que todo quede bien impregnado (unos 5 minutos). Se ajusta la sazón (pimienta y sal, si es necesario)  Si se hizo en un sartén, se transfiere la mezcla, con cuidado, a una pieza que pueda ir al horno.
  3. Se lleva al horno precalentado a 200°C (o 350°F) por unos 10 minutos. Una vez que comienza a dorar se adorna con huevo cocido, aceitunas negras y perejil. Se deja reposar unos minutos y se sirve.
CHIQUETAILLE DE MORUE

Chiquetaille de morue
La traducción al castellano de este plato haitiano sería Desmenuzado de Bacalao. Se le usa como aperitivo sobre baguette, o como ensalada, acompañado de lechuga, tomates y huevos duros. Esta preparación tan caribeña, tiene parentesco con el Buljol de Trinidad y el Féroce d’Avocat de Martinica. Generalmente lo preparo con las partes más ásperas del bacalao (cola y la zona cercana a las agallas. Reservo los lomos para otro uso.



Ingredientes
  • 1/2 Kg de bacalao remojado por 24 horas en la nevera, cambiando el agua tres veces.
  •  2 zanahorias, cortadas en ruedas muy finas
  •  1 ají picante (ellos usan habanero) cortado menudito
  •  1 y 1/2 taza de vainitas cortadas a lo largo en dos (o en juliana)
  •  5 dientes de ajo cortados menuditos
  •  1 pimentón rojo y verde (o 1/2 rojo y 1/2 verde) cortado en juliana
  •  1 escalonia (échalotte) grande, cortada menudita
  • 1 cebolla grande cortada menudita
  •  4 o 5 clavos de especia
  •  sal y pimienta al gusto
  •  1 taza de aceite de oliva
  •  1/2 taza de vinagre
Preparación:

  1. Se pone a hervir agua en una olla lo suficientemente amplia. Cuando rompe el hervor agregamos el bacalao y lo cocinamos por 20 minutos a fuego medio. Mientras se cocina el pescado, preparamos los vegetales.
  2. Cuando el bacalao está cocido, se saca del agua con una espumadera y se pone en un colador para que drene y se refresque. Luego, con las manos, se eliminan la piel, las espinas y cualquier pellejo. Se desmenuza bien.
  3. En un bowl amplio, se mezclan bien todos los ingredientes. Se agregan los clavos de especia, la pimienta y la sal. Yo prefiero salar al final y ajustar la sazón. Luego se adicionan ½ taza de vinagre y 1 taza de aceite de oliva. Se mezcla muy bien.Se transfiere a una pieza con tapa y se refrigera por al menos 4 días. Se revuelve de vez en cuando para que los sabores se mariden completamente. Se sirve como aperitivo con baguette, o como una ensalada.


Chiquetaille como aperitivo

¡BUEN PROVECHO!

jueves, 12 de abril de 2012

Las palabras raras de Romulón

Rómulo Betancourt
Revisando el otro día los cuatro tomos de BUENAS Y MALAS PALABRAS (Edición EDIME, Madrid, 1982) por el filólogo Angel Rosenblat, me encontré con un capítulo escrito en 1965, dedicado al habla caraqueña de los últimos 30 años (1935-1965); aparecen los anglicismos, las innovaciones a la lengua culta, y el vocabulario de Rómulo Betancourt, entre otros.
Cuando escribí el artículo sobre la "multisápida hallaca" mencioné que el adjetivo era aporte de Rómulo Betancourt, pero no especifiqué más nada. Ahora, de manos de Ángel Rosenblat, tenemos todo un léxico romulero que enriquecerá nuestro vocabulario:

Obsoleto: latinismo muy viejo que se ha generalizado gracias al inglés. Contemporáneamente a don Rómulo lo usaron Ortega y Gasset y Mariano Picón Salas. Mucha gente remedaba al presidente diciendo: "eso está obsoleto y periclitado". Con el tiempo se ha hecho más común en América Latina, pero en 1960 era una palabra rara.


Multisápida hallaca: La usó en su salutación presidencial de Año Nuevo, en 1960. Ya antes lo había usado Mario Briceño Iragorry (Mensaje sin destino) y en su novela Los Riberas (1957) "...servidos sobre su propia hoja de plátano, graciosamente recogida, aparecieron hoy los humeantes y multisápidos pasteles". Como se ve, no fue invento de Rómulo sino que usó una palabra poco frecuente y que se ajusta a los múltiples sabores de la hallaca. Ha corrido con suerte y, de adjetivo calificativo, se convirtió en nombre común, sinónimo del nuestro tradicional plato navideño.


Sicofante: Al parecer no lo usaba en el sentido castellano, procedente del griego, de delator, o calumniador, sino en el de vil adulador, frecuente en el inglés culto: sycophant. Es lo que en el siglo XIX venezolano se llamaba áulico y ahora, con nuestra decadencia cultural y moral, es chupamedias, jaleti, jalabolas, focas, o lambesuelas. Él no inventó la palabra, ni su acepción, sino que la popularizó. Un par de ejemplos, sacados de Venezuela Política y Petróleo: "En 1929, en pulcra y cuantiosa edición oficial, circuló Cesarismo democrático, de Vallenilla Lanz, sicofante cínico e inteligente..." o "el pequeño déspota y sus sicofantes de los Ministerios."

Parafernalia: Se le atribuye, pero no se le ha podido documentar. Rosenblat cree que la usó en alguna declaración de prensa al referirse a la necesidad de aligerar el protocolo presidencial. Es voz griega frecuente en inglés, con el valor de pertenencias u objetos personales, especialmente de adorno.

Falencia: En un discurso presidencial en abril de 1960, decía: Ya tendré oportunidad, al hablarle al Congreso, de exponer otros planes que tiene el gobierno para enderezar esta economía desarticulada y este fisco en vísperas de la falencia que nos dejaron diez años de dictadura. Es voz tradicional, nos dice Rosenblat, en el sentido de error o falla. No se conocía su uso en Venezuela, excepto en Andrés Bello. En ciertas ocasiones se usa como por ejemplo: falencia de memoria.

Minimizar: es el minimize inglés que se ha extendido en español y es aceptado por la Academia de la Lengua, y por analogía existe maximizar, también aceptado. Para los años 60 no era de uso frecuente.

Hampoducto: En uno de sus discursos presidenciales anunció, para combatir el hampa, que iba a establecer un hampoducto desde Caracas hasta la colonia penal de El Dorado (sería, tal vez, un puente aéreo o un flujo constante de hampones a la colonia penal, como si fuera por un oleoducto o un gasoducto)

Provento: Con el valor de beneficio o renta; por ejemplo, "proventos fiscales".

Pechos: Con el viejo valor de impuestos, y pechar como verbo. De uso clásico en Venezuela.

Insacular: Insacular el voto, es decir, depositarlo en la urna electoral.

Ripostar: Es seguramente un portuguesismo, nos dice Rosenblat, apoyado sin duda por el francés riposter y el inglés to riposte. Ejemplo: "ripostamos indignados", o "desde nuestro exilio en Washington ripostamos..."

Obsedido: Con el valor de obsesionado. Es un viejo galicismo, frecuentísimo en la generación previa a la de Betancourt. Ya está en desuso.

Exitoso: "Aventura exitosa", "empeño exitoso", "facetas exitosas"... Ahora es palabra de uso muy generalizado en América Latina, pero a principios de los años 60 era raro su uso.

Existen muchas expresiones de Betancourt que le dieron a su discurso un carácter entre culto y pintoresco. Alguien con la popularidad de Romulón podría darse ese lujo. A guisa de ejemplo:

Permisar (otorgar un permiso... aún se usa mucho en Venezuela); y otras de valor literario: vagaroso (la vagarosa oración perezjimeniana); caliginoso (una caliginosa tarde); factual (glosa objetiva y factual); pasatista (narcisismo pasatista); jingoista (jingoistas odios patrioteros). Se le atribuyen otras: nefelibatas (extremistas), turiferarios (los que echan incienso a los gobiernos dictatoriales), remotidades... y nos dice don Ángel: "...en su conjunto caracterizan la prosa y la oratoria de Rómulo Betancourt y han sido tema constante de asombro y de parodia." 

Era un lenguaje culto y clásico (Rómulo leía), nada comparable al lenguaje actual que recuerda a los sumideros de los bajos fondos y a las letrinas de barracas cuartelarias.

Ángel Rosenblat
1902-1984
Ángel Rosenblat (1902-1984) fue uno de los más grandes sabios e investigadores de la demografía histórica y lingüística de las Américas. Nacido en Polonia, que sin duda hizo mayores aportes en conocimiento e interpretación contemporánea de América.
En el primer periodo de su investigación y obra intelectual se dedicó a la demografía de los nativos de América en los tiempos postcolombinos.  Fue uno de los grandes investigadores, a quien debemos conocimiento de la dinámica demográfica de la población autóctona de América. A la vez trabajó sobre el desarrollo de la teoría del mestizaje como proceso principal de formación de modelos demográficos y culturales de América hispana. La obra magna de su trabajo en esta materia fue La población indígena y el mestizaje en América (Editorial Nova, Buenos Aires, 1954). Su gran mérito, dificil de valorar, fue introducir esta temática a los problemas de la investigación científica y la noción a la terminología de las ciencias sociales.

Simultáneamente realizó amplios y profundos estudios lingüisticos sobre el español en América, logrando en este campo los más grandes éxitos académicos. Fue destacado autor y eminente organizador de las investigaciones sobre dialectología del español en América. Desarrolló ese concepto en la Universidad Central de Venezuela en Caracas, donde se estableció después de la Segunda Guerra Mundial.

Reconocido en el mundo como gran sabio y hombre honrado, se desempeñó como profesor en las más famosas Universidades del mundo (como por ejemplo Harvard Univeristy), fue distinguido con los titulos del Doctor Honoris Causa por la Universidad de Salamanca, Universidad Central de Venezuela y Universidad Simón Bolivar de Caracas.

Buenas y malas palabras es un tesoro. Volveremos a él en varias oportunidades.

lunes, 9 de abril de 2012

Ante mi biblioteca...

El rincón más usado de mi biblioteca
Cuando se aman los libros y se les cuida, pareciera que cobraran vida propia. Tengo la impresión que los míos se sienten incómodos en el mueble donde están y salen a pasear por el apartamento en busca de soledad. Allí aparecen, sobre una butaca, abiertos, como diciéndome: "Me dejaste en esta página.... vuelve a mi..."

Otras veces se apilan en torres como si descansaran luego de larga charla: "Ah, me digo, estos están cansados de vagabundear y no encuentran su camino.... Vamos a regresarlos a su sitio." Es allí cuando me veo en problemas. Mientras leía en la sala, los que quedaron en los anaqueles jugaron carnaval con polvo y bailaron hasta cansarse. ¡Ah, traviesos!.

Pero soy injusto; no todos se desordenan y hacen jugarretas.

Sección de mapas y libros de arte
Hay libros serios e inconmovibles. Esos, con su actitud firme, parecen reprochar el desorden y me dicen: "No vengas a sembrar el caos aquí. Nosotros no somos como esos.... Más bien, sepáranos de esa rábula y no nos mezcles con la canalla. Te prometemos portarnos bien si vienes con disciplina; si quieres admirarnos y leernos, regrésanos pronto aquí... Nada de andar rondando." Ante tanta insistencia de los libros de arte y de mapas, no me queda sino respetar su privacidad  y seguir sus instrucciones. Es entonces cuando me prodigan muchos momentos de placer. Allí están, de todas las edades, algunos más viejos que yo; otros comprados con mis primeros sueldos. Los de segunda manos con cicatrices causadas por lectores anteriores que los manosearon y se pasearon por sus páginas y que al morir, sus herederos los mandan al mercadillo de libros viejos de la Av. Fuerzas Armadas. Hay algunos que huyeron del abandono de alguna biblioteca pública o escolar, donde permanecieron cerrados hasta que algún bibliotecario decidió "salir de eso". Aquí tienen su refugio y restaño las heridas del tiempo o los consuelo de su pasado abandono. Ellos responden con generosidad.

Algunos libros de cocina
Hay un grupo goloso y con aspiraciones de ascenso social; algunos de ellos presumen como un libro de arte, pero tienen hábitos de cocinera. Estos me obligaron a comprar un atril para llevarlos a la cocina. ¡Vaya extravagancia a la que pueden llevar algunos hábitos! En el fondo, esta mancomunidad de diversidad cultural es democrática. Encontramos allí en sana convivencia y perfecta armonía a George Sand, Auguste Escoffier o Marcel Proust con discretas señoras que hicieron un curso de economía doméstica o algún chef de la nueva ola. Se empeñan en ir a la cocina, con impaciencia, me muestran nuevos platos y no dudan en dar una mano frente al fogón. Muchos de ellos muestran huellas de aventuras culinarias compartidas por todo el mundo sin salir de casa: China, India, África o el Medio Oriente, Francia, Italia, España y América Latina enriquecen esta paleta de ricos sabores y experiencias. Para el uso que tienen, se han mantenido limpios y ordenados.

Junto con los libros cristianos (teología, vidas de santos, devocionarios) están, como en un scriptorium medieval, los autores griegos y latinos. Allí hay de todo. Están presentes desde Apolodoro hasta Virgilio; están Celso y Eusebio de Cesarea como en conversación permanente; también Flavio Josefo, Agustín de Tagaste y las Actas de los Mártires comparten espacio con Plinio, Aristóteles y Plutarco. Son rígidos estos señores, pero insisten en tener más compañía de su clase... Siempre ando a la caza y, para su alborozo, les llega algún nuevo compañero para ampliar el Areópago. Les gusta compartir su sabiduría a cuentagotas y, como Solón ante Creso, son un pozo de conocimiento que se descubre.

Clásicos griegos y latinos