martes, 27 de marzo de 2012

Una granja en revolución.

Rebelión en la Granja
Portada
Hace unos días compré en una librería de Caracas un ejemplar de Rebelión en la Granja de George Orwell (Libros del Zorro Rojo, Barcelona, 2010) excelentemente ilustrada por Ralph Steadman, en una traducción de Marcial Souto. Siempre da gusto releer Animal Farm (su título en inglés) y extraer de esta obra algo que permita alertarnos sobre el totalitarismo y sus malas artes.

De la solapa del libro cito:
Testigo de su época y fiel a sus ideas socialistas, (G. Orwell) legó con Animal Farm (1945) la más lúcida fábula jamás escrita contra los estados totalitarios. A finales de 1945 se trasladó a la isla de Jura, en la costa occidental escocesa, donde escribió su última obra, magistral antiutopía Nineteen Eighty-Four, visión desoladora del poder y la crueldad en una sociedad vigilada.
  
Buscando por la internet (Wikipedia) me encontré con los caracteres que representa cada uno de los animales de la granja:

  • El cerdo Mayor (Mayor), representa en parte a Lenin pues él se cuestiona sobre la situación de su país, crea una doctrina propia y además es el ideólogo de la revolución, él es el idealista; también apunta hacia Karl Marx al ser el impulsor de la filosofía anti-capitalista (anti-humana, alegóricamente) y por fallecer antes de que ocurriese la rebelión.
  • El señor Jones sería el zar Nicolás II de Rusia, aunque su figura es más amplia y abarque a toda la realeza y sus tópicos.
  • El cerdo Napoleón, con sus medidas para administrar la granja (apropiadas de Snowball) que servirán para llevar a ésta a la prosperidad (aunque esta sólo mejorará su propia situación y la de los demás cerdos), y su política de restricción de libertades, representa a Iósif Stalin. Otro punto que refuerza esta teoría, es el hecho de que Napoleón ordenase el exilio de Snowball (Trotsky). En la primera edición francesa se nombró a este cerdo como "Julio César".
  • El cerdo Bola de Nieve (Snowball) sería Lev Trotsky, líder militar que posteriormente huye de la granja al ser violentamente perseguido por los perros de Napoleón y cuya sola mención constituye un delito grave. Una vez establecido el poder de Napoleón, todo animal que se considerara peligroso sería ejecutado bajo la acusación de ser seguidor de Snowball.
  • El cerdo Chillon es el encargado de convencer al resto de la granja sobre las decisiones de "Napoleón", usando su habilidad retórica y facilidad de palabra. Suele manipular al resto de animales con argumentos sospechosos. Posiblemente represente a la prensa de la URSS, el periódico Pravda, o a Viacheslav Mólotov (ferviente partidario de Stalin).
  • Boxer, el caballo, siempre convencido de trabajar más y traicionado por Napoleón a pesar de ello, representaría al proletariado o al minero Alekséi Stajánov.
  • Las ovejas, analfabetas y acríticas con el régimen, personifican al campesinado. Para ellos y los animales menos inteligentes se ingeniaron consignas sencillas, como "Cuatro patas sí, dos no", que solían repetir todo el día.
  • El cuervo Moses representa a la Iglesia Ortodoxa, pues habla del cielo de los animales y recibe trato favorable de los humanos ya que cumple una labor de apaciguamiento al servicio del señor Jones. Esto representa la afinidad entre el clericato ruso y los zares.
  • El burro Benjamín representa a la clase intelectual, quien es consciente de las manipulaciones de Napoleón pero no toma cartas en el asunto, limitándose a observar de forma pesimista sin intervenir.
  • Los perros representan la policía secreta stalinista, la NKVD. Son los encargados de expulsar violentamente a Snowball de la Granja. La nueva generación de perros es educada por Napoleón desde cachorros, cumpliendo también la función de guardia personal y de verdugo para los animales que "traicionan" a la granja en nombre de Snowball.
Expulsión de Snowball

Mutatis mutandi, estos caracteres representados por los diversos animales de la granja del señor Jones se pueden aplicar a cualquier proceso revolucionario en vías a convertirse en régimen totalitario. Incluso el final, cuando los cerdos de la nomenklatura se reunen en convite con los humanos, se da en la vida real.

Siempre habrá unos animales más iguales que otros...


De otra edición
¡4 patas si, 2 patas no! beeee, beeee



George Orwell
autor

«Rebelión en la granja fue el primer libro en el que intenté, de manera muy consciente, unir un propósito político con un propósito artístico.» George Orwell

lunes, 26 de marzo de 2012

LXVII Exposición Nacional de Orquídeas SVCN


Del 23 al 25 de marzo se efectuó en el Salón Automotriz Siglo XXI del Museo del Transporte (Caracas) la LXVII Exposición Nacional de Orquídeas de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales.  Me impresionó gratamente el bello montaje de los diversos puestos y la variedad y calidad del material presentado.


Los expositores, entre quienes se encuentran cultivadores aficionados y miembros de sociedades orquideófilas de varias regiones de Venezuela, así como viveros de la Caracas y del interior, presentaron sus mejores flores para ser premiadas en las diversas categorías que contempla el Comité de Orquideología de la SVCN. No conté el número de ejemplares presentado, pero me pareció abundante y de muy buena calidad y fue una muestra representativa del gusto del coleccionista venezolano.


Esta es la más antigua exposición de orquídeas en Venezuela y es el modelo para las exhibiciones que se hacen en todo el país a lo largo del año. Cada mes, en alguna ciudad venezolana se presenta una que refleja los gustos de los coleccionistas locales. Vale la pena asistir a ellas. Al aficionado le sirve para compartir opiniones con otros coleccionistas y conocer un poco más sobre estas interesantes plantas y para el novicio es un incentivo para iniciarse en su cultivo.


En las exposiciones tampoco pueden faltar los puntos de ventas de plantas floridas, recortes de especies interesantes, híbridos, meristemas, plántulas in vitro, libros e insumos para el cultivo de la orquídea. Es una buena oportunidad para conversas con los productores que gustosamente ofrecen el consejo oportuno. También se puede inscribir para el curso para principiantes que ofrece el Comité de Orquideología que permite acceder a la membresía de la SVCN. Yo lo tomé y no me arrepiento.


El Comité de Orquideología, forma parte de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, una sociedad civil sin fines de lucro, fundada hace más de ocho décadas, el 29 de octubre de 1929, por el Dr. Henri Pittier, Luis Razetti, Alfredo Jahn, Eduardo Röhl y un pequeño grupo de venezolanos inspirados en los ideales de Adolfo Ernst. Es importante el aporte de esta organización en la  concientización del venezolano en la conservación del medio ambiente y la especies nacionales.

viernes, 23 de marzo de 2012

XXI Exposición Nacional de Bromelias



Como todos los años desde 1990, el Comité de Bromeliología de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, presentó la edición XXI de la Exposición Nacional de Bromelias, efectuada en los Espacios Abiertos de la Torre CorpBanca, en Caracas. El evento se efectuó el pasado fin de semana (17 y 18 de marzo de 2012) y asistí para admirar una exposición bella, colorida y muy bien montada.


La exposición permitió apreciar especies tanto nacionales como extranjeras que forman parte de las colecciones privadas de miembros del Comité y, como bien indica el tríptico promocional, en ella se pudo percibir la extrema belleza de las bromelias, bien sea por su hermoso follaje, por su espectacular inflorescencia o por su colorida infrutescencia. Las bromeliáceas son plantas exclusivas del continente americano; se encuentran desde el sur del Estado de Virginia hasta el sur de Chile y Argentina. Crecen desde el nivel del mar hasta los 4000 metros de altitud. Venezuela cuenta con 400 de las 3500 especies que forman esta familia.


Actualmente, de acuerdo al Libro Rojo de la Flora Venezolana, varias especies de bromelias se encuentran en peligro de extinción, y otras en situación de vulnerabilidad debido a la destrucción de su hábitat y a la extracción de ejemplares con fines comerciales.


Aproveché para familiarizarme con mi cámara fotográfica nueva y me compré también una planta para iniciarme en su cultivo.


Conservemos nuestros recursos naturales.


miércoles, 21 de marzo de 2012

¡Qué sinvergüenzura! Me parece un truco pérfido y traidor

P. P. G. May

Hace unos días pasé por una librería cercana a casa con la idea de curiosear y, de ser posible, comprar algún libro interesante. En definitiva compré dos: Los inicios del proceso constituyente hispano y americano, del Dr. Allan Brewer Carías (muy bueno, lo recomiendo) y una obrita de Pedro Pablo García May, titulada Historias pérfidas de la historia, que no es gran cosa sino una lectura ligera de la pequeña historia. Este último libro me dio una desagradable sorpresa.

Libro B
No acostumbro desempacar, abrir y hojear los libros antes de pasar por caja sino que me limito a leer la contraportada y, si es de mi interés, lo compro. Uno no puede memorizar todos lo comentarios y éste me recordó a otro librito de un tema parecido titulado Las traiciones que hicieron historia, cuyo poco memorable autor no recordaba, pero sí me vino a la mente que ambos libros eran de la misma editorial: ROBINBOOK (Historia - Enigmas). Me imaginé que eran dos libros diferentes de una colección editorial.  Cuando llego a casa y abro el libro me doy cuenta que ya había leído ese texto en alguna parte. Voy directo a la biblioteca y encuentro que son el mismo libro con diferente título y el nombre del autor ligeramente cambiado y más nada... ¡Ajá!

Libro A
Título: Las traiciones que hicieron historia
Autor: Pedro Pablo G. May
Ediciones Robinbook, Barcelona
2008

Libro B
Título: Historias pérfidas de la historia
Autor: Pedro Pablo García May
Ediciones Robinbook, Barcelona
2011.


Libro A
Ambos textos idénticos, con idéntica diagramación... ¿Qué tal?  ¿Será que García May y G. May son la misma persona? ¿Por qué con escasos 3 años de diferencia la editorial cambia la carátula? ¿Será la crisis económica que abate a la Europa mediterránea que convierte a autores y casas editoriales en pícaros? Piensa mal y acertarás... ¡Qué cagada! El autor, si fuera honesto, hubiera insistido en mantener la presentación original, título y nombre. Bien podrían poner una nota aclaratoria de que es el mismo libro con otro título. Que me sirva de lección y ahora recordaré a autor y editores para no comprarles ni una Biblia.
NOTA del 05/08/12: El autor del libro ha dejado hoy un mensaje que explica el por qué del cambio de nombre y portada. Sugiero a los interesados revisar los "Comentarios" al pie para leerlo.

martes, 6 de marzo de 2012

Pastel de Chucho, plato emblemático de Margarita

Chucho (Myliobatys freminvillei)
En las aguas del Oriente de Venezuela abundan en Cuaresma varias especies de rayas: manta, chucho, chupare. Son peces de cuerpo bastante plano con una peligrosa cola.  En gastronomía se aprovechan principalmente las alas de ejemplares jóvenes. Los franceses tienen un plato emblemático: Raie au beurre noisette et aux câpres (ala de raya poché con una salsa de mantequilla dorada y alcaparras) que es una delicia. Nosotros, tal vez por el fuerte olor que despide cuando se cocina, casi no la consumimos a menos que sea en “Pastel”, plato emblemático de Margarita.


En los mares de los estados Sucre y Nueva Esparta existen dos variedades de chucho: Chucho blanco (Myliobatys freminvillei) y Chucho pintado (Aetobatus narnari) que generalmente se consigue salpreso, pero también fresco (en cuyo caso hay que saberlo preparar para evitar malos olores). En el Mercado de Quinta Crespo en Caracas se puede adquirir fresco y salpreso y preparar en casa algunas de las especialidades, pues se puede freír, guisar, en revoltillos, tortillas y pasteles. Cuando el chucho escasea, generalmente se sustituye por cazón salpreso; en tal caso será un pastel de cazón, también muy sabroso.

Chucho salpreso
Daré hoy dos recetas de Pastel de Chucho, la primera según el libro Historia y antología de la cocina margariteña, de Ángel Félix Gómez (Armitano, Caracas, 1991), bastante inexacta, por cierto:

Ingredientes:
  • 1 kg de chucho salado
  • 2 plátanos maduros
  • 4 papas
  • 10 huevos
  • 10 aceitunas
  • 1 cucharadita de alcaparras
  • 1 cabeza de ajo
  • 5 ajíes dulces
  • Cebollín
  • 1 pimentón rojo
  • Sal, pimienta y azúcar al gusto

Preparación:
  1. El día anterior a la preparación del pastel se corta el chucho en pedazos y se pone en remojo, cambiándole el agua 3 o 4 veces. Se exprime en cada cambio de agua.
  2. El día de la preparación se le bota el agua y se sancocha por 10 o 15 minutos. Se bota el agua de cocción y se deja enfriar. Se exprime y se desmenuza en pedazos pequeños, se sazona con pimienta y vinagre y se rectifica la sal.
  3. Aparte se sancochan las papas y 6 huevos y se sofríen los plátanos en ruedas delgadas.
  4. Se sofríen los aliños cortados pequeñitos en aceite onotado. Se agrega el chucho y se revuelve, se le agregan  las aceitunas y la cucharadita de alcaparras. Se cocina a fuego lento y tapado para que sude.
  5. Se engrasa un recipiente con el mismo aceite del guiso y se alternan capas de chucho guisado con huevos y papas y plátanos en ruedas. Se baten los 4 huevos como para tortilla (esto es batiendo muy bien las claras hasta que formen picos y luego batir mientras se agregan las yemas una a una), agregándole un punto de sal y otro de azúcar y se hornea.
Pastel de chucho

La otra, que me gusta más, nos la da Rubén Osorio Canales en su libro Memorias del Fogón (Alfadil, Caracas, 2005). Osorio Canales atribuye la paternidad de esta receta al escritor Carlos González Vegas, y cito:
"El Chucho, por ser un pescado salado, hay que desalarlo igual que un bacalao cambiándole varias veces el agua que lo cubre. Luego se escurre, se seca y se lleva a una olla con agua hasta cubrirlo y, a fuego medio, se le cocina durante 30 minutos. Se saca de la olla, se pasa por agua fría, y se limpia de piel y de cartílagos, para luego desmenuzarlo. Se reserva.
En un caldero se fríen a fuego más bien suave, en cuatro cucharadas de aceite y una de mantequilla, dos cebollas bien picaditas y cuatro dientes de ajo machacados. Se les deja marchitar un poco y se le añaden un pimentón picadito, tres ajíes dulces picaditos, un punto de pimienta y unas semillas secas de ají picante, se revuelve bien y se deja cocinar el conjunto durante 10 minutos, al cabo de los cuales se le añade el chucho desmenuzado. Se revuelve bien y se deja cocinar tapado durante unos minutos más.
Se saca del fuego y, en una bandeja de horno ligeramente untada de mantequilla, se coloca una capa de tajadas de plátano maduro bien compactas y previamente doradas; se coloca encima, también en una sola capa, el guiso de chucho, y encima de éste tres huevos batidos con un punto de sal y una lluvia de perejil.
Se lleva el pastel a un horno precalentado a 350° durante 20 minutos."

Se me ocurre que, mientras el pastel se hornea, se proponga a los niños de la casa un juego margariteño que consiste en decir CHUCHO sin arrugar los labios. Buen provecho