jueves, 18 de octubre de 2012

Dalila seduce a Sansón

Sansón y Dalila
de Andrea Mantegna
Una de mis óperas favoritas es Samson et Dalila Op. 47, de Camille Saint-Saëns. Es una obra de profunda musicalidad y gran sensualidad.  La primera vez que escuché algo de ella fue por la Radio Nacional de Venezuela, en los años 70. Se trataba de la Danse Bacchanale, cuando los filisteos llevan a Sansón, ya cegado, al templo de Dagón para celebrar. Me cautivó y pasaron muchos años antes de que pudiera ver la ópera completa. Es una ópera de conmueve.

El argumento esta Grand Opéra francesa es simple. Se sitúa en Gaza en tiempos bíblicos y sigue la narración del libro de los Jueces; el pueblo de Israel, oprimido por los filisteos, implora la misericordia divina. Sansón, a pesar de las advertencias, se enamora de Dalila, la bella filistea. En una noche de tormenta la visita en su casa del valle de Sorek. Allí la idólatra seduce al hebreo, a quien traiciona y entrega a los sacerdotes de Dagón. Ciego Sansón, y atado a una noria, implora a Dios en su miseria y le pide fortaleza. Lo conducen al templo, donde se celebra la famosa bacanal. Allí Sansón implora por última vez al Señor, derriba las columnas y cae el templo sepultándolo en vida con todos los filisteos, incluida la pérfida Dalila.

Hoy compartimos dos piezas de esta interesante obra de arte, estrenada en 1877:

Camille Saint-Saëns
1835-1921
Compositor
De la escena de seducción, el aire sensual que canta Dalila para convencer a Sansón de entregarse a ella: Mon cœur s'ouvre à ta voix. La interpretación es de Maria Callas (1923-1977), bajo la dirección de Georges Pretre (grabación de 1961).




Letra:
Mon cœur s'ouvre à ta voix comme s'ouvrent les fleurs
Aux baisers de l'aurore!
Mais, ô mon bien-aimé, pour mieux sécher mes pleurs,
Que ta voix parle encore!
Dis-moi qu'à Dalila tu reviens pour jamais!
Redis à ma tendresse
Les serments d'autrefois, ces serments que j'aimais!
Ah! Réponds à ma tendresse!
Verse-moi, verse-moi l'ivresse!
Ainsi qu'on voit des blés les épis onduler
Sous la brise légère,
Ainsi frémit mon cœur, prêt à se consoler
À ta voix qui m'est chère!
La flèche est moins rapide à porter le trépas,
Que ne l'est ton amante à voler dans tes bras!
Ah! Réponds à ma tendresse!
Verse-moi, verse-moi l'ivresse!
Traducción libre:
¡Mi corazón se abre a tu voz como se abren las flores
a los besares de la aurora!
Mas, oh bien amado, para mejor secar mis llantos,
¡que tu voz hable otra vez!
¡Dime que a tu Dalila regresas por siempre!
¡Repite a mi ternura
los juramentos, esos juramentos de antes que yo amé!
Ah! ¡Responde a mi ternura!
¡Viérteme, viérteme la ebriedad!
Así como se ve a las espigas de trigo ondularse
bajo la brisa ligera,
¡Así tiembla mi corazón, listo a consolarse
a tu voz que me es querida!
¡La flecha es menos rápida a llevar la muerte
que lo es tu amante a volar a tus brazos!
¡Ah, Responde a mi ternura!
¡Viérteme, viérteme la ebriedad!


La segunda pieza es la Danse Bacchanale, que es un balet característico du Grand Opéra français. La música se presta a un buen montaje coreográfico; a veces muy clásico, en otras ocasiones más moderno. Aquí vemos la Bacanal en el montaje del Metropolitan Opera de Nueva York en 1983.


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