miércoles, 31 de octubre de 2012

Un sacrificio de amor.


La última ópera del gran maestro italiano Giacomo Puccini es Turandot; una fantasía oriental en forma de ópera, llena de buena música. Su autor no la concluyó pues murió de cáncer en la garganta y se comisionó a Franco Alfano para hacerlo, basado en los esbozos del autor. El estreno estuvo dirigido por Arturo Toscanini, quien al llegar la mitad del tercer acto, detuvo la orquesta, se volteó y se dirigió al público diciendo: "Hasta aquí llegó el Maestro".
Giacomo Puccini
1858-1924
compositor
La trama es simple, basada en un cuento persa: Turandot, una princesa china, se ofrece en matrimonio a quien sea de sangre real y resuelva tres enigmas que ella propone; si el candidato falla, se le entregará al verdugo. El Príncipe de Persia  acaba de perder y comienza la acción en Pequín. Timur, destronado rey de Mongolia vaga ciego por la plaza guiado por su fiel esclava Liú, quien mendiga para él. Su hijo Calaf lo encuentra y, con sigilo, conversan mientras se lleva al cadalso al príncipe persa. En ese momento ve a Turandot y de inmediato queda prendado de ella. No hay manera de disuadirlo. Toca el gong como señal de estar dispuesto a enfrentar la prueba.Luego se nos presenta la corte del Emperador chino Altoum, donde responde los tres enigmas: esperanza, sangre y Turandot. La princesa es mala perdedora, ella tiene sus razones para despreciar a los hombres, y se resiste a cumplir. El pretendiente, entonces le propone un solo acertijo: él se dará por vencido si ella averigua su nombre antes del alba. Esa noche nadie duerme en Pequín; los esbirros van casa por casa torturando y amenazando. Nadie lo conoce. Al final los servicios de inteligencia descubren a Timur y a Liú. Maltratan y vejan a Timur, torturan a Liú... Turandot, impresionada por la actitud de la mísera esclava, le pregunta qué la mueve.... Aquí siguen estas dos escenas:
Liú, sometida al maltrato, e interrogada por la Princesa de hielo, da sus razones para guardar silencio... Hay un amor secreto que la consume y no es correspondido. Con su sacrificio ella logrará que Turandot sea para el objeto de su amor...


Se despide del mundo, sabe que no amanecerá, pero se lleva el secreto con ella. Entonces, la valiente esclava, toma una daga de uno de los guardias y se lo clava. Los chinos quieren que hable antes de morir... Calaf está horrorizado... Timur indignado con los pequineses... Turandot queda impresionada. Lloré cuando la vi por vez primera.


 
Es el clímax de la ópera. La primera vez que lo vi fue precisamente en esta grabación de la Ópera Metroplitana de Nueva York, bajo la batuta James Levine y la dirección artística de Franco Zefirelli; Turandot (Eva Marton); Calaf (Plácido Domingo) Liú (Leona Mitchell) Timur (Paul Plishka). Hasta aquí todo es obra de Puccini, el final, como ya indiqué es de Alfano; se nota el cambio de mano y la música pierde cierta consistencia.

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