viernes, 19 de octubre de 2012

El olvido de los próceres

5 de julio de 1811 (fragmento)
Juan Lovera

Hace unos días, revisando en los anaqueles de una librería, me encontré con una publicación reciente. Se trata de El olvido de los próceres. La filosofía constitucional de la Independencia y sus distorsión producto del militarismo (Editorial Jurídica Venezolana, Caracas, 2012), que corresponde al Cuaderno N° 4 de la Cátedra Fundacional Dr. Charles Brewer Maucó sobre "Historia del Derecho en Venezuela" de la Universidad Católica Andrés Bello. El volumen recopila una serie textos de Giovanni Meza Dorta sobre el tema (El olvido de los próceres; La política y la guerra de Independencia; Francisco de Miranda y la Constitución de 1811; Miranda y Bolívar: republicanismo, liberalismo y dictadura, y Otra lectura de Marx y Bolívar), con Prólogo del Asdrúbal Aguiar y Epílogo de Allan Brewer Carías. En él se expone, de manera clara y bien documentada, el secuestro y suplantación del ideario republicano de los próceres civiles venezolanos por el caudillismo militarista y el olvido de los autores de la Independencia.

Del Prólogo entresacamos:
El libro breve y esencial, de pedagógica lectura y fácil asimilación, cuya página liminar me encomienda escribir-y lo atiendo como un honor- el profesor y noble amigo Giovanni Meza, sociólogo e investigador histórico de nuestra Alma Mater, la Universidad Central de Venezuela, se basta por sí solo. Su título es ya suficiente y más que descriptivo. Nos interpela a los venezolanos de la hora presente: El olvido de los próceres.
No es intención del autor brindarnos otro ensayo más o reunión de ensayos o discursos sobre la historia patria a propósito de una efemérides bicentenaria -pues ya tiene ganado prestigio su libro Miranda y Bolívar: Dos visiones- para así llevarnos de la mano y empujarnos en el desván de la misma historia. Menos pretende invitarnos al patio de los lamentos, por todo aquello que alcanzamos imaginar como proyecto de nación y abandonamos en el camino por dejadez, abulia, o falta de voluntad, o por un sino trágico de esa historia dominada, como se sostiene, por meros arrestos de epicidad.
(...)
El título del libro del profesor Meza, siendo decidor, no obstante reclama de un énfasis o complemento a fin de destacar lo relevante, el olvido de los próceres civiles. Como lo pide y pretende el autor, urge disipar de una vez por todas y en este nuevo trance de la venezolanidad la grave confusión que mucho pesa sobre el carácter no acabado de nuestra identidad nacional. ¡Es que desde antes, no sólo en el momento actual, nuestra historia se escribe a puñetazos y la dibujan a su arbitrio y con arbitrariedad las bayonetas!
De tanto en tanto, el militarismo y su visión heróica de la historia y de la política borra de la memoria lo que somos, para mantenernos dentro de la cárcel de ciudadanía que son los cuarteles y los caudillos, o los partidos cuando los segundos mutan en "jefes civiles".
Salvo en los prolegómenos de nuestra Independencia, bajo la égida moderadora y orientadora de nuestros verdaderos padres fundadores como Cristóbal Mendoza, Francisco Javier Yánez, Juan Germán Roscio, Manuel Palacios Fajardo, Martín Tovar Ponte o Miranda, entre otros tantos, en las pocas circunstancias en las que nos aproximamos como pueblo a la vida democrática, sea en 1830 o en 1936, sea en 1958, no alcanzamos hacer de ésta forma de vida y estado del espíritu. No atinamos, o no tenemos el coraje de renunciar al mesianismo, es decir, conjurar al "gendarme necesario" que observamos en Bolívar, en los dictadores que intentan sucederle, y que describe como fatal e inevitable Laureano Vallenilla Lanz. Del respeto al mismo Bolívar, pasamos al fetichismo bolivariano, considerando una traición cualquier enmienda a la conducta de quienes nos preceden y haciendo de la misma dogma de fe.
La búsqueda existencial de ese hombre superior, quien resuelva nuestras necesidades inmediatas, a quien invocamos a cambio de la hipoteca nuestra dignidad y para no asumir el peso de nuestros propios proyectos de vida, se hace hábito durante casi doscientos años, bajo gobiernos militares -la mayoría- y también durante los civiles, meros accidentes. No por azar en su Discurso sobre la servidumbre, Étienne de la Boétie recuerda que "de lo que aquí se trata es averiguar cómo tantos hombres, tanta ciudades y tantas naciones se sujetan a veces al yugo de un solo tirano, que no tiene más poder que el que le quieren dar; que sólo puede molestarles mientras quieran soportarlo; que sólo sabe dañarles cuando prefieren sufrirlo que contradecirle". (...) 
El olvido de los próceres
Carátula
El libro es de fácil lectura, muy ameno, y nos lleva a la reflexión cívica. Ampliamente recomendable. Me parece una invitación a aproximarse al pensamiento auténticamente republicano y democrático que encarnó el espíritu de 1811 y al rescate de sus autores. Es de lamentar, digo yo, que los venezolanos hayamos dejado de lado el ideario de los padres fundadores (que implica trabajo y ejercicio responsable de la ciudadanía) por la aventura del mesianismo caudillesco (que en teoría nos resolverá todo y que en la práctica ha demostrado no llevarnos a ningún lado). Como dicen en mi pueblo: ¡Quien vive de ilusiones, muere de desengaños!

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