miércoles, 17 de abril de 2013

El 19 de abril de Juan Lovera

19 de abril de 1810, por Juan Lovera
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En una visita al Museo Bolivariano (San Jacinto a Traposos) vi una gigantografía del célebre cuadro "19 de abril de 1810", de Juan Lovera, en la cual se señalan detalles que plasmó el artista 25 años después de los sucesos. Allí se notan muchos aspectos de un testigo presencial, pues Lovera fue partidario de la independencia desde sus inicios y sufrió las consecuencias de sus actos, sin saltar talanqueras ni disimular simpatías; era, pues, un venezolano de los de antes.

Juan Lovera
1776 -1841
Autorretrato
Lo más probable que el recuerdo de don Juan se difuminara con el tiempo. La Caracas que él conoció cuando era un jovencito que se formaba con los Landaeta o en el Convento de San Jacinto, ya había desaparecido en 1835, cuando pinta el famoso cuadro, y los recuerdos se hayan desdibujado con los años y las vicisitudes. Los datos que aporta la reproducción que encabeza este artículo son, en esencia, los correctos. Francisco Salias invita al Capitán General a presentarse al Cabildo, mientras las autoridades civiles y militares deben estar presentes en las ceremonias religiosas del Jueves Santo en catedral. A la puerta del templo, el cabildo eclesiástico (o Capítulo) espera al Capitán General a quien corresponde un lugar de primera fila en razón del Patronato Regio; se ven diversos personajes entre los que hay aristócratas, académicos, concejales y pueblo llano... Hasta las "castas" están presentes y asisten al momento histórico. Muchos de ellos están complotados y luego, del otro lado de la plaza, dirán que no desean que Vicente Emparan continúe al frente del gobierno.

Hay también varios aspectos que no aparecen en las anotaciones:

  • Hace muchos años leí que Lovera había representado la fechada de la catedral color ladrillo, como debía lucir en 1835 y no como lo era en 1810. En efecto, luego del terremoto de 1812 se rehizo la fachada y permaneció sin frisar hasta mediados del siglo XIX, cuando el arzobispo  Silvestre Guevara y Lira la concluyó en 1867. Para 1810 estaba frisada y pintada.
  • Detrás de la "Curia", dentro del templo, se ve un retablo. Se trata del Altar del Perdón que permaneció en el sitio por muchos años. Era obra de Juan Pedro López, maestro del rococó venezolano y abuelo de Andrés Bello. Otro día hablaremos de la Catedral de Caracas.
  • Por último, se nota un Vicente Emparan rejuvenecido. El personaje aparenta unos 40 años de edad, cuando para 1810 el Capitán General era un anciano de casi 63 años (en una época en que las expectativas de vida no alcanzaban los 45).
De cualquier manera, el cuadro 19 de abril de 1810, al igual que el 5 de julio de 1811, es un buen documento dejado a la posteridad.

19 de abril de 1810, por Juan Lovera

Hay otros dos detalles: En la cornisa de la fachada de la Catedral se ve una banda de "tímidas palomas" que aún siguen ensuciándola, y, al lado derecho, lindando con la capilla de San Pedro crece una planta como las que progresan en la actualidad. No todo cambia.

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