sábado, 27 de abril de 2013

Contra Bolívar

Contra Bolívar
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El amigo Naiffer Olivares, asiduo lector de esta bitácora, me preguntaba si se conseguirá en Caracas un ejemplar de Recuerdos sobre la rebelión de Caracas, obra del médico realista caraqueño José Domingo Díaz. Hace unos días leímos una página de esta obra a propósito de un cuadro de Tito Salas, perteneciente a la colección de la Casa Natal del Libertador (por aquí). Lamentablemente, no hay ediciones recientes de Recuerdos de la rebelión..., pero hace tres años salió al mercado Contra Bolívar (Libros Marcados, Caracas, 2009) que recoge una selección de los artículos del Dr. Días contra Simón Bolívar, analizados por el historiador Tomás Straka.

Hay diferencias, no sólo de contenido documental, entre el libro de Straka y el de la Academia Nacional de la Historia, publicado en 1961 con motivo del sesquicentenario de la independencia. en Contra Bolívar, el historiador hace un examen serio y objetivo que busca presentarnos y ponernos en contacto con:
...un caraqueño que no compartió ninguna de sus verdades. Con un hombre nacido en su tierra, que aseguró -y no hay motivos para no creerle- amarla, pero que dedicó su vida a demoler cada una de las certezas sobre las que se ha construido nuestra vida política por doscientos años. un caraqueño para quien el Libertador no es un héroe sin discusión, sino un personaje susceptible de epítetos como los de "inhumano, cobarde, cruel, insensato, pueril, orgulloso, pérfido, é ignorante", tal como lo llama en uno de sus artículos. Un hombre que nunca creyó en la conveniencia de independizarnos de la corona castellana, ni mucho menos en la viabilidad  de la república como un modelo de organización capaz de hacernos felices y de funcionar con las virtudes con las que contábamos...
Y más adelante en la Introducción agrega Straka, refiriéndose a la Historia Patria desarrollada durante el siglo XIX y parte del XX:
Tomás Straka
Historiador
La necesidad de forjar una epopeya que le sirviera de asidero heroico a la recién nacida nacionalidad venezolana, obligó a un discurso en el que no se admitiera el hecho, reconocido por el mismo Bolívar, de que los más formidables enemigos de la república hayan sido los venezolanos fieles al Rey y no las tropas y autoridades peninsulares. No podía haber fisuras en lo que se presentó como un esfuerzo unánime, dirigido por el Libertador, para Emanciparnos de España. Ni siquiera la rebelión encabezada por José Tomás Boves en 1814 logró matizar de un todo esta visión. Presentada como un alzamiento de connotaciones sociales y raciales, más que ideológicas, como en efecto lo fue; en el que el nombre de Fernando VII presentó más una coartada que un motivo real, resultó sencillo solaparla y obviar el hecho también cierto de que con Boves, como antes con Domingo Monteverde, también iban funcionarios, letrados, sacerdotes, comerciantes y terratenientes de un amplio espectro  de criollos y pardos, educados y de capas medias, que representaron la espina dorsal del realismo...
Esto me lleva a un breve comentario sobre la edición de Recuerdos sobre la rebelión de Caracas publicada por la Academia Nacional de la Historia en 1961. El estudio preliminar y las profusas notas al pie son obra de Ángel Francisco Brice, parece buscar limpiar la memoria del Libertador de los improperios lanzador por el Dr. Díaz; no sólo publicar y analizar una obra de un contemporáneo, testigo de primera línea, se hacía necesario rebatirla:
...No obstante, como ha sido citada por algunos historiadores  especialmente aquellos que no desean o no saben apreciar imparcialmente la grandiosa y  eficaz labor militar, política y social del Libertador, nuestra Academia Nacional de la Historia, que no le teme a la libre discusión de todo lo que tenga relación con Simón Bolívar, en cualquiera de sus fases, y desde luego, con la guerra Magna, ha querido efectuar esta reedición, como una de las del Sesquicentenario de la Independencia de Venezuela, naturalmente que con las notas aclaratorias o rectificadoras del caso. Esto justificará la presente edición.
Pues bien, estas notas aclaratorias o rectificadoras parecen más bien un mentís a lo que escribió José Domingo Díaz y salvar la imagen virginal del Padre de la Patria. Esas notas al pie dificultan la lectura del texto original y recuerdan conjuros para acallar a un sacrílego y blasfemo. Si no hubieran tenido temor a la libre discusión, hubieran podido ahorrárselas y dejar que el lector las juzgase a su juicio y entender. El lenguaje es casi de disculpa por haber cometido tal pecado en el Sesquicentenario. Nada de extrañar porque estos académicos se rasgaron las vestiduras con la publicación del Bolívar de Madariaga.

En algunas librerías aún se consigue Contra Bolívar (tuvo buena venta) y tal vez en las librerías de usados, buscando con detenimiento y paciencia, la publicación N° 38 de la Biblioteca de la A. N. H., con las interminables anotaciones de Brice.

Fernando VII, por Vicente López Portaña
Colección Ayuntamiento de Valencia, España
Tomada de www.cervantesvirtual.com

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