domingo, 20 de mayo de 2012

Un himno órfico para Hipnos



LXXXII
PERFUME DE HIPNOS
LA AMAPOLA


Hipnos, rey de todos los Bienaventurados y de los hombres mortales y de todos los vivos que alimenta la tierra anchurosa, tú solo mandas en todos y rodeas los cuerpos con dulces ligaduras. Disipas las inquietudes, descansas de los trabajos felizmente, consuelas de todos los dolores, alejas el temor a la muerte y apaciguas las almas, porque eres hermano de Leteo y de Tanatos. ¡Ven, Bienaventurado! Te suplico que vengas, dulce, profundo, y que seas propicio a los que te ofrecen piadosos sacrificios.


Hipnos y Tanatos
Bronce etrusco

Bueno, eso es para los literatos insomnes, no para los aficionados a otras cosas.

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