domingo, 4 de diciembre de 2011

¿Qué vaina es ésta? ¡Carajo!

Andrés Bello (1781-1865)


Se preguntarán por qué titulo con expresiones groseras un artículo donde aparece una imagen del ilustre don Andrés Bello (1781- 1865), patriarca de las letras americanas, caballero reconocido por su educación y comedimiento. Tal sería, digo, la reacción de don Andrés de verse en mi situación; quizá hasta hubiera lanzado el PC por la ventana y diría: "¿Qué vaina es ésta? No jo...!"

Me explico. Desde hace varios días he querido escribir sobre este gran venezolano que no fue profeta en su tierra sino en Chile, como un pequeño homenaje al cumplirse 230 años de su nacimiento (29 de noviembre). Pensé en publicar alguna de sus obras e ilustrarla con algo cónsono, o tal vez algún comentario ligero sobre su vida o sobre su familia. El personaje tuvo una vida tan activa y productiva que debería ser fácil escribir "algo". Cada vez que paso por a la Catedral de Caracas y veo el San José con el Niño que talló su abuelo Juan Pedro López, lo recuerdo, porque el modelo para el Niño Jesús no fue otro de Andrés de Jesús María y José Bello López, recién nacido para el momento. No faltan publicaciones de sus obras o análisis de éstas.  Al final me decidí a escribir sobre un coctel chileno que debe su nombre a Andrés Bello: la Vaina Chilena.

Sobre el origen del nombre del trago no hay problema; la anécdota es conocida tanto en Chile como en Venezuela. Antes de entrar en detalles sobre el particular, hay que precisar a quienes no conocen el habla del venezolano que la palabra VAINA, no es sólo la funda de una espada o el fruto de las leguminosas, sino que también es una muletilla sinónimo de COSA. Así decimos, por ejemplo: ¡Qué vaina más buena!, ¡No me digas esa vaina!, ¿Qué vaina es ésa? o Vaina más fea... La entonación dará el significado positivo o negativo de la expresión. Su uso es tan extenso que ya perdió la connotación vulgar. Pues bien don Andrés Bello, para distenderse en sus múltiples ocupaciones de académico, legislador, poeta y publicista de Derecho de Gentes,  acostumbraba asistir a un club en Santiago de Chile donde servían un aperitivo que era de su agrado, mas no conocía el nombre. Entonces decía al mesonero: "Tráeme una de esas vainas que preparan aquí". Y el nombre quedó.

Probé el trago en Santiago y me gustó, pero no conseguí quien me diera la receta, preferían hablarme del pisco sour y de los vinos chilenos. Para escribir estas líneas me propuse buscarla y aparecieron muchas, de las cuales transcribo tres. En una situación similar, Andrés Bello hubiera dicho para sí: "¿Qué vaina es ésta? ¡Carajo!" Porque don Andrés era un apasionado del orden y las cosas bien hechas. ¡Qué desorden! Espero que algún chileno me aclare lo de los ingredientes.

Vaina 1

50 cc Vino añejo
30 cc Cognac
30 cc Licor de cacao
2-3 Cucharaditas de azúcar impalpable
1 Yema de huevo
Canela en polvo (para adornar)


Vaina 2

2 Medidas de vino tinto
1 Medida de vermouth blanco
1 Medida de cacao en polvo
1 Yema de huevo


Vaina 3

20 ml de cognac
60 ml de Jerez
2 Yemas de huevo
2 Cucharaditas de azúcar impalpable o jarabe de goma

Lo que sí está claro es la manera de preparar el trago. En una coctelera con bastante hielo se baten bien todos los ingredientes y se sirve colado en una copa flauta bien fría. Se adorna con canela en polvo.

A su salud, don Andrés.








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