jueves, 12 de junio de 2014

Sémele

Júpiter y Sémele, por Paolo Pagani (1661-1716)
Cadmo, hijo de Agénor y de Argíope, tuvo de Harmonía, hija de Marte y Venus, cuatro hijas, Sémele, Ino, Ágave, Autónoe, y un hijo Polidoro.
Júpiter quería acostarse con Sémele y, cuando Juno se enteró, adoptó la apariencia de la nodriza Béroe, se presentó ante ella y la persuadió para pedir a Júpiter que se presentase ante ella del mismo modo que ante Juno, "para que sepas", dijo, "qué placer es yacer con un dios".
Por tanto, Sémele pidió a Jupiter que acudiera a ella de ese modo. Para complacerla, Júpiter llegó con rayos y truenos, y Sémele se abrasó. De su vientre nació Líber, a quien Mercurio sacó del fuego y se lo entregó a Niso para que lo criara. En griego fue llamado Dioniso.

Fuente: Higinio. Fábulas mitrológicas
Alianza Editorial, Madrid, 2009.

Para esta semana escucharemos, de la ópera Sémele, de Georg Friedrihc Händel, dos arias relacionadas con el breve relato de Higinio. Sémele, siguiendo los consejos de Hera (recibidos a través de Iris), se dispone a pedir a Zeus que se presente en toda su gloria y esplendor. La primera de ellas, "Endless pleasure, endless love" (Infinito placer, infinito amor), son las aspiraciones de la ambiciosa Sémele que ya se ve disfrutando en grande. La otra, "Myself I shall adore" (Me adoraré a mí misma), une la vanidad a la ambición. Ambas arias a cargo de la soprano Kathleen Battle.


  • La primera, Endless pleasure, endless love, con la English Chamber Orchestra, bajo la dirección de John Nelson.





  • La segunda, Myself I shall adore, corresponde la la famosa presentación de la ópera handeliana en el Carnegie Hall, en 1985.



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